Cada día tenemos la oportunidad de dar gestos de bondad a las personas en nuestro día a día. Muchas veces pasamos por la vida a prisa, sin mirar con atención nuestro alrededor, perdiéndonos de provocar momentos únicos que podrán dejarnos algo especial o bien dar algo bueno de nosotros, como el regalar una sonrisa a las personas de nuestro alrededor.
Esa sonrisa le cambia el día a otra persona, incluso a nosotros mismos.
Seamos bondadosos siempre con la gente que nos rodea, ayudando a nuestros semejantes ya sea en la escuela, el trabajo, la familia, el vecindario o donde así podamos mostrar ese gesto. Tratar con respeto, amabilidad y afecto a todos por igual, pues Dios nos da la oportunidad marcar una diferencia cada día.
Hagamos de nuestro día a día algo especial, aprovechemos cada instante para ser bondadosos dando gestos de amor, gestos que no tienen precio, que no se pagan, ni se compran, pero que siempre quedan grabados en la mente de las personas, quedándose una buena impresión de nosotros.
Efesios 4:32: “Más bien, sean bondadosos y compasivos unos con otros y perdónense mutuamente, así como Dios los perdonó a ustedes en Cristo”.
Romanos 12:9: “El amor debe ser sincero. Aborrezcan el mal; aférrense al bien”.
Efesios 5:9: “El fruto de la luz consiste en toda bondad, justicia y verdad”.
Fundadora de Sublime Amor.
