NUEVA YORK (HealthDay News).— La soledad y el aislamiento social pueden costar a una persona hasta seis años de vida saludable, según un nuevo estudio.
La salud física y mental se resiente cuando las personas se sienten solas y se aíslan aunque mantenga hábitos saludables, según informan investigadores en “Nature Communications”.
Las dos condiciones son diferentes. El aislamiento social se refiere a tener pocas relaciones o a un contacto limitado con los demás, mientras que la soledad es un sentimiento angustiante causado por la falta de conexión significativa, de acuerdo con el Consejo Nacional de Envejecimiento.
En otras palabras, las personas pueden estar socialmente aisladas pero no sentirse solas si consiguen lo que necesitan de las conexiones que tienen.
Tan solo en Estados Unidos, aproximadamente la mitad de todos los adultos están solos y casi la misma cantidad se sienten socialmente aislados, apuntan los investigadores en sus notas de respaldo. Estas cifras dibujan un panorama sombrío para la salud futura.
“En general, el estudio encontró que el aislamiento social y la soledad pueden tener un impacto significativo en la esperanza de vida libre de enfermedades”, apunta el investigador principal Lu Qi, profesor en la Escuela de Salud Pública y Medicina Tropical de la Universidad de Tulane en Nueva Orleans.
“Esto incluye tanto enfermedades físicas como mentales”, añade.
Los investigadores rastrearon a más de 277,000 personas de entre 40 y 69 años que entraron en el estudio libres de siete problemas de salud graves: diabetes, enfermedades cardíacas, males pulmonares, demencia, cáncer, depresión y ansiedad. Las personas participaron en el Biobanco del Reino Unido, estudio sanitario a largo plazo en ese país.
El equipo midió cómo la soledad y el aislamiento social afectaban al número de años libres de enfermedades que las personas esperaban vivir, con los 50 años como punto de referencia.
Las mujeres con soledad y aislamiento social vivían en promedio 2.4 años menos libres de problemas físicos, mientras que los hombres vivían 1.7 años menos libres de enfermedades.
La salud mental se resintió más. Las mujeres vivieron unos 3.7 años menos libres de trastornos mentales y los hombres 5.8 años menos.
“Esto se reduce a las diferencias de género entre hombres y mujeres”, dice Qi. “Nuestra investigación encontró que los hombres son más susceptibles a verse afectados por la soledad. También sabemos que las mujeres tienden a vivir más que los hombres. Existen ventajas de género en ciertas enfermedades”.
Un estilo de vida más saludable —dieta, ejercicio, sueño suficiente y no fumar— redujo la pérdida de años libres de enfermedades vinculados al aislamiento social, pero no disminuyó significativamente los riesgos derivados de la soledad.
“Los hallazgos no me sorprendieron”, admite Qi.
“Estudios previos encontraron que el aislamiento social y la soledad están relacionados con la mortalidad, especialmente la prematura, y este estudio aporta evidencia adicional”.
