A 800 años del tránsito de San Francisco de Asís, su mensaje de paz, fraternidad, libertad y cuidado de la creación continúa vigente para la Iglesia, considera el padre Cristian Francisco Uicab Tzab, párroco de la iglesia del mismo nombre en Hunucmá.
El sacerdote señala que el tránsito representa el paso de San Francisco de la vida terrena a la vida eterna y recuerda que, en la tradición de la Iglesia, la celebración de los santos suele realizarse en la fecha de su muerte, considerada también como su nacimiento a la vida eterna.
San Francisco murió el 3 de octubre de 1226, en la Porciúncula, una pequeña capilla vinculada con los orígenes de su movimiento y a la que pidió ser trasladado cuando sintió cercana su muerte.
La conmemoración de los 800 años representa también una oportunidad para recordar el legado de quien, en el siglo XIII, rompió paradigmas de su época y propuso una forma de vida centrada en el Evangelio, la pobreza, la fraternidad y la libertad.
De acuerdo con el sacerdote, Francisco provenía de una familia de comerciantes y vivió en una época de importantes transformaciones sociales y económicas, cuando el sistema feudal comenzaba a dar paso a las comunas y adquiría fuerza la actividad comercial.
Su propuesta, explica, no buscaba inicialmente crear una estructura religiosa compleja, sino vivir y anunciar el Evangelio con libertad.
“Quería algo más sencillo, sin estructura, algo más libre”, señala el padre Cristian, al recordar que para San Francisco el principal tesoro era el mensaje evangélico.
800 años del tránsito de San Francisco de Asís
Como parte de las celebraciones, la parroquia expondrá de manera solemne, hoy y mañana domingo, reliquias de primer grado de San Francisco de Asís y de Santa Clara. En Yucatán hay diversas iglesias dedicadas al santo, entre ellas las de Motul y Mérida.
La iglesia de Hunucmá resguarda desde hace tres años las reliquias de primer grado de San Francisco (parte de hueso) y, de acuerdo con lo señalado, es la única en todo México que cuenta con ellas.
El sacerdote explica que las reliquias de primer grado corresponden a partes del cuerpo de un santo (huesos, fragmentos de carne, cabello, dientes, uñas o sangre) y que las que conserva la parroquia cuentan con los certificados de autenticidad.
Las reliquias llegaron a la comunidad de manera providencial, relata, por medio de un sacerdote franciscano.
“Es una bendición que tengamos ese pedacito de aquel hombre que transformó su mundo en ese momento”, expresa.
Considera que contar con las reliquias adquiere un significado especial porque San Francisco es el patrono de la parroquia y permite a los fieles acercarse a su vida y espiritualidad.
Las reliquias se encuentran resguardadas en una pequeña capilla, pero serán trasladadas para su veneración pública durante la celebración del aniversario.
Las reliquias de San Francisco que resguarda Hunucmá
Otra de las expresiones de la conmemoración es una réplica de la Porciúncula que se encuentra en la parroquia.
El sacerdote explica que la Porciúncula —palabra que significa “pedazo de tierra”— fue una de las capillas vinculadas con los primeros años de la experiencia de San Francisco y con los hermanos que se fueron uniendo a él.

También fue el lugar al que Francisco pidió ser llevado cuando se acercaba su muerte. Para entonces, la comunidad que había iniciado había crecido considerablemente.
De acuerdo con el sacerdote, al momento de la muerte de Francisco eran ya miles de hermanos, por lo que aquella sencillez inicial había dado paso a una organización que el propio fundador no había buscado.
Francisco, añade, quería morir en la humildad y no en un monasterio. Por ello pidió regresar a la Porciúncula, donde murió el 3 de octubre de 1226.
La réplica instalada en la parroquia conserva las dimensiones aproximadas de la capilla original y busca acercar a los fieles a ese episodio de la vida del santo. La idea nace de un viaje del sacerdote a Asís.
Para el padre Cristian, uno de los principales mensajes de San Francisco es regresar a las raíces del Evangelio. Recuerda el pasaje en el que Jesús envía a sus discípulos a anunciar la Buena Nueva sin llevar consigo grandes bienes materiales y con el mandato de llevar la paz.
“La libertad, la reconciliación y la fraternidad” son, considera, elementos centrales de la espiritualidad franciscana.
También destaca el encuentro de Francisco con el sultán durante la época de las Cruzadas. A diferencia de quienes acudían a Tierra Santa con armas, Francisco llegó sin ellas y con el Evangelio como única herramienta.
El sacerdote considera que aquel episodio representa un mensaje vigente ante las confrontaciones actuales: buscar aquello que permite unir a las personas por encima de sus diferencias.
“Construir paz, no destruir; sumar”, resume al hablar de la espiritualidad que busca promover en la comunidad.
El mensaje de paz y fraternidad de San Francisco
Otro aspecto del legado franciscano que destaca es el cuidado de la naturaleza y de los animales.
Recuerda que San Francisco habló de la creación y de los animales siglos antes de que estos temas adquirieran la relevancia que tienen actualmente.

En la parroquia, esta preocupación también se ha traducido en acciones concretas, entre ellas la atención de animales y la existencia de un refugio en el que actualmente se encuentran alrededor de 20 perros.
El sacerdote explica que algunos animales pasan temporalmente por la parroquia antes de ser trasladados al refugio, donde reciben atención, baño y cuidados veterinarios.
Asimismo, considera necesario promover campañas de esterilización dirigidas especialmente a perros que viven en situación de calle.
Celebraciones por los 800 años de San Francisco en Hunucmá
Como parte de las celebraciones por los 800 años del tránsito de San Francisco, durante la semana se realizaron rosarios y celebraciones eucarísticas con la participación de los 19 centros pastorales y grupos apostólicos de la parroquia.
Hoy sábado, al mediodía, se realizará la bendición del dispensario médico y del comedor parroquial, con motivo de su tercer aniversario. A las 5 de la tarde se llevará al cabo la bendición de los animales en el Memorial de la Paz. A las 7 de la noche se realizará la celebración del tránsito de San Francisco, en la que se representará el momento previo a su muerte y posteriormente se celebrará la Eucaristía.
El domingo habrá misas a las 8 y 10 de la mañana, 12:30 del día, 6:30 y 8 de la noche. Después de la última celebración se realizará una procesión alrededor del parque.
Las reliquias de San Francisco y Santa Clara estarán expuestas de manera solemne este sábado y el domingo a partir de la misa de las 8 horas y permanecerán a lo largo de toda la jornada.
El año jubilar franciscano continuará hasta el 10 de enero, fecha que el papa León XIV ha puesto como límite para ganar indulgencia plenaria en todos las iglesias o monasterios dedicados a San Francisco alrededor del mundo.

Para el sacerdote, la celebración tiene además un significado personal, pues la parroquia es su comunidad de origen.
“Me bautizaron, tomé la comunión, fui monaguillo aquí”, recuerda. Después de cinco años como párroco, considera que coincidir en el cargo con la celebración de los 800 años del tránsito de San Francisco de Asís es una providencia.
Entre los proyectos que ha impulsado está el Memorial de la Paz, donde se encuentra una representación de San Francisco con un lobo y un cordero.
Más que un monumento (prefiere llamarlo Memorial), explica, buscó crear un espacio que mantenga presente la espiritualidad franciscana fuera del templo y en la vida cotidiana.
“Que esa espiritualidad de Francisco se puede vivir en la calle, que es donde debemos vivirla”, señala.
Para él, ese es también uno de los principales retos de la celebración: que la conmemoración no se limite a recordar una fecha histórica, sino que permita vivir el mensaje de San Francisco.
“El tesoro más grande que tenemos es el Evangelio, es el anuncio de la Buena Nueva”.
* POR SANTIAGO ARIEL CORTÉS PÉREZ



