Street Fighter regresa a la gran pantalla con una nueva franquicia cinematográfica; la tercera en estilo live-action, protagonizada por Andrew Koji como Ryu, y Noah Centineo como Ken Masters, junto a un elenco de estrellas que incluye a Jason Momoa y 50 Cent.

Pero detrás de las artes marciales, la aventura y los icónicos personajes, otro elemento importante da nueva vida a una franquicia con casi cuatro décadas definiendo el mundo de los videojuegos y la cultura pop: la música.

El soundtrack oficial de Street Fighter (2026) estuvo a cargo de Leo Birenberg y Zach Robinson, ganadores del Premio Emmy y conocidos por su trabajo en equipo en Cobra Kai, Your Friendly Neighborhood Spider-Man o Weird: The Al Yankovic Story.

En entrevista con el Diario, los compositores compartieron algunos de los retos de tomar el estilo musical de un videojuego y convertirlo en una experiencia cinematográfica, sin perder de vista el legado de sus predecesores y el estilo de aprecian y esperan los fans.

Leo Birenberg y Zach Robinson llevan el legado musical de Street Fighter al cine

Street Fighter ha formado parte de la cultura de los videojuegos durante casi cuatro décadas tras su lanzamiento en 1987, con una base fiel de fanáticos tanto en Japón como en México.

La generación de los 90s recuerda las “maquinitas”, su primer acercamiento a la saga que retoma la pantalla grande, ahora con música de Robinson y Birenberg.

– ¿Cuál fue su reacción cuando les dijeron que iban a trabajar en la banda sonora?

“No podíamos creer que hubiera sucedido, porque para nosotros era uno de esos proyectos que podríamos calificar de ‘ballena blanca‘”, dijo Birenberg, compositor y orquestador estadounidense.

“Sentíamos de verdad que teníamos algo que aportar al universo de Street Fighter, y no podíamos creer que nos estuvieran dando esta oportunidad“.

Robinson destacó que, al igual que los fans de la saga en México y otras partes del mundo, “también crecimos con estas bandas sonoras; nos provocan mucha nostalgia y significan mucho para nosotros“.

“Así que, para nosotros, fue más que un honor poder contribuir con música a Street Fighter“.

Street Fighter es de los años 80. La película está ambientada en los años 90 y será vista por el público a partir de 2026. Entonces, ¿Cómo abordaron esta mezcla de estilos, instrumentos y la esencia de la historia?

“Para nosotros, nuestra meta principal no era abordarlo con el objetivo de que sonara específicamente a los años 90. Nuestra meta era similar a lo que hicimos en Cobra Kai: queríamos evocar la nostalgia que el propio juego puede despertar“, dijo Robinson.

“No se trata de decir: ‘Tenemos que usar sonidos de los 90 para que sea algo explícitamente noventero’. Más bien, la cuestión fue: al escuchar la banda sonora de esta película, ¿te recuerda a cuando jugabas al videojuego? ¿Te trae a la memoria las mismas emociones que sentías al jugar, ahora que la escuchas en una gran sala de cine con un sistema de sonido potente? ¿Acaso esa sensación que tenías al estar sentado en tu habitación o en una sala de juegos logra trasladarse a la sala de cine?‘”

(Street Figther) es en gran medida una película de acción, y la música resulta fundamental – en videojuegos y películas de acción -, ‘¿podrían contarnos un poco sobre su trabajo a la hora de componer la música para estas escenas de acción?

“Zach y yo hablamos mucho de esto”, destacó Leo, “hay que dar en el clavo con el hilo emocional de una película para lograr que el público se involucre en todo lo demás”.

“En Street Fighter, por ejemplo, hay muchas peleas, mucha comedia y, en general, la película avanza a un ritmo muy rápido; es un poco caótica. Pero, en el fondo, la trama principal es la historia de hermandad entre Ken y Ryu.

En cierto modo, eso fue lo primero que escribimos“.

“Además, creo que estos elementos sirven como puntos de anclaje para que el público conecte con la historia central; por eso, hay que abordarlos con la mayor sinceridad posible”, agregó el compositor.

“Así, el espectador entiende su historia y llega a interesarse por los personajes. Y, una vez que al público le importan los personajes, las peleas cobran mayor trascendencia y los chistes logran aliviar la tensión de manera más efectiva“.

“Hay que tratarlo con respeto y sinceridad. Para poder desplegar todo el espectro sonoro —y con la idea de trasladar la paleta sonora de un videojuego a la película—, lo primero y más importante es musicalizar las emociones; eso es lo que nos da el margen necesario para hacer todas las locuras“.

Y, el reto es mayor cuando una historia pasa de las pantallas de una consola a una sala de cine, explicó Robinson:

“En los videojuegos, uno está acostumbrado a que la música se repita en bucle una y otra vez […] pero eso no se puede hacer en una película. Por eso, nuestro objetivo era ver cómo tomar esos momentos emotivos de los que hablaba Lee, junto con las secuencias de acción que mencionaste, y lograr que, aunque parezca que podrían funcionar en un bucle, en realidad encajen perfectamente con todo lo que ocurre en la película“.

“La música tiene que fluir, tiene que dejarse llevar por la ola de la trama cinematográfica. Por eso, si escuchas la banda sonora, notarás que algunas piezas podrían encajar en un videojuego, mientras que otras tienen un carácter netamente cinematográfico; suenan, sin duda, a música de película“.

Además de todo esto, tienen que equilibrar el legado musical de la saga, desde el primer título hasta el más reciente. ¿Cómo se aborda esto en la película?

“Nos hemos dado cuenta de que, en lo que respecta a la integración temática, a veces ‘menos es más‘”, explicó emocionado Leo Birenberg.

“La idea es utilizar los temas originales precisamente en los momentos en los que van a tener mayor impacto, en lugar de incluirlos por todas partes solo porque sea posible.

Queremos que se perciba como un acontecimiento, como un momento culminante para el espectador, de modo que este piense: ‘¡Por fin suena el tema de Ryu! ¡Eso es exactamente lo que quería!’.

Puede que el público ni siquiera sepa explicar por qué le emociona tanto —dependiendo de cuánto conozca el material original—, pero el efecto está ahí.

Por eso, en esta película, no quisimos incluir los temas de todos los personajes del juego; no creo que hubiera funcionado bien como banda sonora cinematográfica, ya que habría resultado un tanto repetitivo.

En su lugar, identificamos momentos clave para los personajes y utilizamos sus temas en esos instantes precisos; es como añadir azafrán a un plato: no hay que pasarse.

Soundtrack de Street Fighter (2026)

“Round 1… Fight!”: Street Fighter llega a las salas de cine en México

La nueva película estilo live-action de Street FIghter, dirigida por Kitao Sakurai, llegó a salas de cine mexicanas el pasado 15 de octubre con un exitoso primer fin de semana en la taquilla mundial: 51.1 millones de dólares ya recaudados.

Para los compositores Leo Birenberg y Zach Robinson lo más importante ahora es que los fanáticos disfruten de una película que, en sus palabras, todos los involucrados disfrutaron y amaron trabajar.

“Ante que nada, lo que quiero es que todo el mundo se lo pase bien. Es una película de puro entretenimiento; la idea es ir al cine, divertirse, comer algo de golosinas y, ya sabes, animar a tus personajes favoritos. En fin, creo que lo principal es, sencillamente, que el público se divierta” – Leo Birenberg.

“Espero que el público reconozca que todos los que trabajaron en la película sienten un gran aprecio por los videojuegos. Al igual que lo que Leo y yo hemos comentado sobre nuestros objetivos para la banda sonora, todos los jefes de departamento compartían esa misma visión. Por ejemplo, el equipo de vestuario se aseguró de mantener la autenticidad respecto a los trajes originales. La fotografía tiene un estilo propio que evoca esa luminosidad de colores neón tan característica de los años 90. En fin, todo el equipo entendió perfectamente lo que se requería; Kita, como directora, fue fantástica y captó a la perfección la esencia y el tono de la franquicia. Así que, sí, espero que el público se dé cuenta de todo esto” – Zach Robinson.

Para los fans en México el mensaje fue el mismo: “vayan a ver la película y disfruten”. Además, revelaron su deseo de poder visitar el país en el futuro y presentar un show musical en Ciudad de México, e incluso en Yucatán.

“Nos encantaría ir a México a tocar algo de nuestra música. Y creo que la gente se entusiasmaría mucho. Así que, a los fans: si quieren que esto suceda, ¡corran la voz y publiquen al respecto en redes sociales!“, dijo Leo, mientras Zach agregó: “La verdad es que nos encantaría ir a Yucatán. Estábamos mencionando la Ciudad de México, pero ir a Yucatán sería increíble“.

Puedes ver la entrevista completa con Leo Birenberg y Zach Robinson en nuestro canal de YouTube:

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Elizabeth Trujillo Pérez, subcoordinadora de la Redacción Digital del Diario, es licenciada en Comunicación Social por la Uady, con estudios de maestría en Mercadotecnia Política y Administración Pública. Ingresó a Grupo Megamedia como editora web en 2022. Escribe sobre política, gobierno, justicia social, cultura y entretenimiento