CIUDAD DEL VATICANO (EFE).— El papa Francisco visitó ayer un hospital pediátrico situado al norte de Roma, en un desplazamiento que se incluye en la iniciativa los “Viernes de la misericordia” y se generó la víspera de la Epifanía.
El Sumo Pontífice llegó al Hospital Pediátrico Niño Jesús de Palidoro, a 30 kilómetros al norte de Roma, a las 15 horas locales, informó la Santa Sede.
En el nosocomio el Papa visitó varios departamentos, saludó a algunos de los menores que están ingresados y habló con varios de los padres, agregó la fuente.
El hospital de Palidoro fue fundado en 1978 por una donación hecha por el papa Pablo VI, con la que se transformó una instalación dedicada a tratar a afectados por la polio en un hospital que incorporó posteriormente unidades de traumatología, diabetología, cirugía, otorrinolaringología y oftalmología.
El pediátrico “Bambino Gesù” dispone de 122 camas, más otras 19 para tratamientos diarios, precisó el Vaticano en un comunicado.
Los “Viernes de la misericordia” fue una iniciativa del papa Francisco lanzada durante el Jubileo de 2016 y consiste en una visita privada del Pontífice sin previo aviso a los medios de comunicación.
Mensaje en vídeo
El Santo Padre pidió ayer que los cristianos y el resto de minorías religiosas puedan vivir su fe con toda libertad en Asia, en vídeo publicado un mes después de viajar a Birmania y Bangladesh.
Francisco realizó estas reflexiones en una grabación publicada en las redes sociales que se enmarca en la iniciativa “El Vídeo del Papa”, con la que el Pontífice aborda mensualmente los que considera los principales desafíos de la actualidad.
En este primer clip de 2018, subraya que la Iglesia afronta muchos riesgos en el variado mundo cultural de Asia y ahí su tarea resulta más difícil por el hecho de que constituye una minoría.
“Estos riesgos, estos retos, son compartidos con otras tradiciones religiosas minoritarias a las que nos une un deseo de sabiduría verdad y santidad”, comentó.
Lamentó que en el mundo haya personas que son perseguidas por su fe y elogió a los hombres y mujeres que luchan por no renunciar a su identidad religiosa.
“Pidamos por todos ellos, para que en los países asiáticos los cristianos, como también las otras minorías religiosas, puedan vivir su fe con toda libertad”, concluyó el Sumo Pontífice.
No es la primera vez que Francisco pide por los cristianos en Asia, ya en noviembre realizó un llamamiento similar en otro vídeo publicado antes de su viaje al continente.
El Papa visitó Birmania y Bangladesh en uno de sus viajes más difíciles al generarse en medio de la crisis de los rohinyá, cuando más de 600,000 miembros de esta minoría musulmana huyeron a Bangladesh debido a la operación lanzada por el Ejército birmano contra ellos.
En el vuelo de regreso a Italia, Francisco aseguró que su mensaje en defensa de esta perseguida minoría había conseguido llegar a todos.
“El vídeo del Papa” es una iniciativa de la denominada Red Mundial de Oración y fue impulsado por el propio Francisco, coincidiendo con la celebración del Jubileo Extraordinario de la Misericordia, que tuvo lugar de diciembre de 2015 a noviembre de 2016.
