Nueva York, (EFE).- El primer ministro de Grecia, Alexis Tsipras, pidió “nuevas inversiones” internacionales para potenciar el rol geoestratégico de su país, que se ha convertido en la “fuerza líder” de los Balcanes tras pasar página a la crisis económica, según aseguró.
En el foro Concordia, celebrado en Nueva York en los márgenes de la Asamblea General de la ONU, Tsipras aseguró que “valora a Estados Unidos como socio estratégico”, especialmente en el campo de la energía, “y por eso Grecia debería recibir más apoyo con nuevas inversiones lucrativas”.
El mandatario griego dio uno de los discursos de cierre del evento y comenzó afirmando que el fin de la crisis económica es una “buena noticia, pero no significa” que haya preparada una tierra firme para “construir un futuro seguro y próspero”.
Tsipras señaló, sin concretar, a fuerzas que “quieren devolvernos a 1930”, que condenan el fundamentalismo religioso pero “cierran la puerta a los que buscan refugio de él”, y que construyen un “mecanismo de noticias falsas y propaganda para distorsionar la realidad”.
“Aparte de esos demagogos, no podemos ignorar las voces de las elites, gente que viene de un testarudo statu quo y niegan sus responsabilidades por la mala conducta de las pasadas décadas, culpando a la gente y a sus decisiones”.
Abogó por trabajar para encontrar soluciones comunes y evitar divisiones entre ciudadanos y naciones, y a ese respecto aplaudió que la agenda europea está ahora encabezada por el debate sobre un marco de trabajo donde los derechos y obligaciones sean “realistas y justos”.
Asimismo, expuso que Grecia ha abordado la crisis de los refugiados desde el “humanismo y el respeto” y que su Gobierno apoya la “impopular” visión de que ese no es un “problema para los dos o tres países que cargan con el flujo” migratorio, sino europeo, y por eso necesita una estrategia común europea.
En ese sentido, Tsipras procedió a destacar que su país está liderando el crecimiento en los Balcanes y reclamó inversiones ya que “una economía fuerte puede potenciar el rol geoestratégico” de Grecia, y ese sería el “mayor beneficio para todas las partes con interés en el sur de Europa y el Este del Mediterráneo”.
