GINEBRA (AP).— Varios países africanos prepararon un borrador de resolución en el máximo organismo de derechos humanos de la ONU, que señala a Estados Unidos y lanzaría un intenso escrutinio internacional del racismo contra las personas de origen africano, tras los publicitados casos en los que policías estadounidenses mataron a ciudadanos negros.
El borrador, al que tuvo acceso The Associated Press, podría ser el centro de un debate urgente que el Consejo de Derechos Humanos, con sede en Ginebra, organizó de forma apresurada para hoy.
El texto pide una Comisión de Investigación, la herramienta más poderosa del organismo para evaluar violaciones de derechos humanos, que analice el “racismo sistémico” y las supuestas infracciones de las leyes internacionales de derechos humanos y los abusos contra africanos y personas de origen africano en Estados Unidos y otras partes del mundo donde se generan incidentes recientes de las fuerzas de seguridad, especialmente si terminaron con muertes.
Esa labor se haría “con vistas a llevar a los autores ante la justicia”, dijo el texto, introducido por el Grupo de África en el consejo. En un primer momento no estaba claro cuánto apoyo tenía la moción.
La delegación estadounidense en Ginebra declinó hacer comentarios.
El presiente de Estados Unidos, Donald Trump, sacó hace dos años a su país del organismo de 47 miembros tras acusarlo de tener prejuicios contra Israel y aceptar como miembros a gobiernos autócratas que infringen derechos de forma habitual.
El consejo acordó el lunes por unanimidad celebrar el debate urgente sobre “violaciones de derechos humanos de origen racial, racismo sistémico, brutalidad policial y violencia policial contra manifestantes pacíficos” tras la muerte de George Floyd en Estados Unidos.
Retiran estatua
Por otra parte, una estatua en honor a un colonizador que reclamó la tierra donde el descubrimiento de algunos fragmentos de oro desató la fiebre de ese metal en California fue retirada el lunes frente al hospital que lleva su nombre en Sacramento.
Varias docenas de personas vitorearon cuando un equipo de trabajadores levantó la estatua de John Sutter — un colonizador suizo de California en el siglo XIX que esclavizó a indígenas — de su pedestal frente al Centro Médico Sutter, el más reciente de una serie de personajes históricos que han sido retirados de la vista del público en diversos países.
Protesta mundial
En varios lugares de Estados Unidos y Europa, estatuas de funcionarios confederados y de figuras coloniales están siendo derribadas, en ocasiones por la fuerza a manos de manifestantes, al extenderse la indignación por el racismo.
“Ok, él es Sutter”, dijo Frank Condon, un dramaturgo que caminaba a una cita médica, y luego añadió una palabra soez para insultarlo. Horas antes se maravilló de que aún estuviera de pie y se preguntó por qué no la habían quitado.
Sutter, un inmigrante suizo que construyó un fuerte en Sacramento en la década de 1840, había reclamado la tierra en el río Americano en Coloma a unos 56 kilómetros de distancia al pie de la sierra. James Marshall, un carpintero, estaba construyendo un molino allí para Sutter cuando descubrió oro en 1848.
Ambos intentaron guardar el secreto, pero a fin de cuentas se supo y gran cantidad de personas arribaron al lugar en busca de fortuna.
Además de la réplica del fuerte que construyó que aún lleva su nombre frente al hospital en el centro de Sacramento, en California hay un condado y varias escuelas y calles con el nombre de Sutter.
