El sentimiento que genera el ver a millones de niños huyendo de la guerra es una de las cosas más conmovedoras que presenció el periodista Mario González, de CNN en Español, en la cobertura que realizó del conflicto armado entre Rusia y Ucrania, y lo más indignante y preocupante fue ver personas que se aprovechan de las circunstancias para reclutar jóvenes con fines de explotación sexual.
Mario González vivió de cerca la cruda realidad de la guerra al ser uno de los periodistas mexicanos que tuvo oportunidad de viajar en un avión de la Fuerza Aérea Mexicana que acudió en las inmediaciones del área de conflicto para repatriar a mexicanos que estaban en peligro.
Fue del 11 al 26 de marzo cuando el periodista estuvo cerca de la zona de guerra, y presenció la migración de ucranianos que huyen de su país, con el fin de salvar sus vidas.
En plática con el Diario compartió que como periodista es apasionante hacer la cobertura de esta guerra, pues es algo que la generación actual no había visto, y poder retratar y contar el drama que implica, las miles de familias que dejan su hogar, las vidas rotas o truncadas, pero también con esperanza de que el conflicto termine pronto y puedan retomar familia, trabajo, su vida cotidiana, es algo que le satisface como profesional.
Comparte que millones han sido desplazados, han salido por diferentes fronteras de Ucrania huyendo de la guerra y la muerte, pero luego se preguntan qué hacer, pues es una situación difícil para ellos.
En cuanto a la cobertura realizada, apunta que encontraron una muy buena disposición por parte de las autoridades de Rumania, que hacen un trabajo abierto y respetuoso con la prensa, lo cual agradecen.
Señala que llamó mucho su atención la manera en la que están coordinados en ese país, pues hay un cuerpo nacional, similar a los bomberos y que realizan un trabajo de protección civil, mismos que se encargan de facilitar trabajo a la prensa, y de orientar sobre si pueden o no entrar a determinados lugares.
Tensión en Moldova
Cuenta que a veces una cobertura de este tipo puede tornarse complicada, como les ocurrió en el territorio de Moldova, también conocido como Moldavia, pues estaban intentando acercarse lo más posible a la frontera con Ucrania, y llegaron a ese país, que tiene una amplia región que es pro-rusa, por lo que al llegar a un retén, les quitaron los pasaportes y vivieron un momento de tensión, pues no sabían qué iba a pasar con ellos. Luego de un rato en el que no se resolvía nada, optaron por decir que si no los iban a dejar pasar que se regresaban por donde vinieron, “casi nos aventaron los pasaportes”.
Mario González, apunta que hay que medir el peligro, saber cuándo sí y cuándo no, y ya sabían que esa región era hostil y querían evitarla, pero el Waze los llevó, por lo que no pensaban pasar por ahí.
Dice que la región citada es tan hostil, que los ucranianos no están cruzando la frontera por ahí, pues prácticamente se puede decir que es un territorio ruso, una franja extensa entre Moldova y Ucrania, en el que hay un ejército y reglas independientes.
Conmovedor
Sobre las experiencias vividas el periodista relata que una de las cosas más conmovedoras que le tocó presenciar fue ver a las familias huyendo, a millones de niños, pues el 90 % de las personas que cruzan las fronteras buscando refugio, lo hacen con un menor.
Comparte que los ucranianos suelen tener muchos hijos, tres o cuatro en promedio, y le tocó ver la escena de una mujer embarazada que cruzó la frontera con cinco hijos, y su preocupación era dónde poner a sus hijos a salvo, pues ella ya estaba en trabajo de parto y requería de atención médica.
Las autoridades de Rumania atendieron a los niños y los llevaron a un lugar seguro, mientras la madre daba a luz a su sexto hijo.
Indica que otro aspecto conmovedor fue platicar con los niños, quienes contaron sus historias, como dejaron su casa, la escuela, y como en algunos casos sus escuelas fueron bombardeadas.
Algo indignante que también pudo ver fue a los integrantes de organizaciones criminales que están aprovechando el contexto de la guerra para la trata de personas, “están haciendo su agosto de esto”.
Detalla que Moldova es uno de los sitios que tiene un estatus de más riesgo de trata de personas desde antes de la guerra, pues es una nación joven, en la que las autoridades no están presentes todo el tiempo, por lo que es algo que preocupa a las Naciones Unidas, ya que se ha visto como reclutan adolescentes para explotación sexual y laboral.
Sobre su perspectiva de cuál será el desenlace de la guerra, resalta que nadie lo sabe, pero le apuesta al diálogo, a que seguirán los esfuerzos internacionales, de una manera reservada con sanciones económicas.
El rechazo interno que pueda tener Putin, dentro de su propio país, siente que puede ser clave para presionarlo a tomar otra postura, y que Ucrania siga insistiendo en el diálogo y el alto al fuego, sin que exista una presencia nuclear de otras potencias que puedan amenazar a Rusia.
Por lo que se ha visto, descarta que Occidente se meta en el conflicto más de lo que ya ha hecho hasta ahora, por lo que la vía de las negociaciones y el diálogo puede dar resultados, y esta limitada intervención internacional reduce las posibilidades de un conflicto más creciente que derive en una tercera guerra mundial o nuclear.—IRIS CEBALLOS ALVARADO
“Estamos viendo un repliegue de las fuerzas de Rusia, no sabemos si se trata de una estrategia, pero la no presencia de Occidente dentro del terreno es algo que contribuye a que la resolución pueda ser mediante una negociación”.
Mario González considera que tal vez el conflicto pueda prolongarse, pues incluso el hecho de que ya tenga más de un mes es algo que ha sorprendido, ya que Rusia esperaba que fuera una incursión rápida y efectiva, pero se ha encontrado con una resistencia.
Lo cierto es que la situación puede cambiar en cualquier momento, y nadie sabe hacia dónde se perfilará el conflicto.
