Miles de tunecinos conmemoraron hoy el séptimo aniversario de la revolución que acabó con la dictadura de Zinedin Ben Ali.- (EFE/Javier Martín)
Miles de tunecinos conmemoraron hoy el séptimo aniversario de la revolución que acabó con la dictadura de Zinedin Ben Ali.- (EFE/Javier Martín)

TÚNEZ, Túnez.  (Notimex).- Miles de personas marcharon hoy por la capital de Túnez, en el séptimo aniversario de la revolución que acabó con la dictadura de Zine Al Abidine Ben Ali, para exigir, al igual que en 2011, justicia social, además protestar contra el alza de los impuestos y los precios de los productos básicos.

Los manifestantes, asfixiados por los mismos problemas económicos que desencadenaron hace siete años la revuelta, coreaban “trabajo, libertad y dignidad” y demandaron se elimine la reducción presupuestaria, mientras marchaban a lo largo de la emblemática avenida Habib Bourguiba.

Partidos y sindicatos llamaron a manifestarse este domingo en Túnez con ocasión del séptimo aniversario de la revolución, que tiene un significado especial ya que apenas hace una semana se produjeron manifestaciones para reivindicar exactamente lo mismo que provocó las movilizaciones de la Revolución de los Jazmines.

Una de las concentraciones tuvo lugar frente a la sede de la Unión General de Trabajadores de Túnez (UGTT) en la capital tunecina, pero también hubo manifestaciones en otros puntos como la avenida Habib Bourguiba, símbolo del levantamiento que provocó la caída en 2001 de Ben Ali, tras 23 años en el poder.

“Tras la revolución de 2011 solo hemos conseguido la libertad de expresión (…) pero seguiremos en las calles hasta que recuperemos nuestros derechos económicos igual que hemos hecho con nuestra libertad”, dijo uno de los manifestantes.

Ante la manifestación de este domingo, la policía desplegó un gran dispositivo de seguridad e instaló barricadas para bloquear los accesos a la emblemática avenida para evitar posibles disturbios como los de días anteriores.

Muchos de los manifestantes son del opositor Frente Popular (FP) que acusa al primer ministro de Túnez, Yusef Chahed, de ser el responsable de los disturbios de los últimos días, que dejaron un muerto, decenas de heridos y más de 800 detenidos.

Tras una semana de protestas sociales que dieron lugar a disturbios entre el lunes y el jueves en varias ciudades, El gobierno de Túnez anunció anoche un aumento de las ayudas a las familias más necesitadas con el fin de apaciguar las tensiones sociales que han sacudido el país durante la última semana.

La prestación social para familias pobres pasa de 150 dinares (50 euros) a 180 y 210 dinares (60 y 70 euros) en función del número de hijos, un incremento de al menos 20 por ciento, explicó el ministro de Asuntos Sociales, Mohamed Trabelsi, citado por la agencia tunecina de prensa TAP.

La revolución tunecina, punto de partida de la Primavera Árabe, comenzó el 17 de diciembre de 2010 en la ciudad de Sidi Buzid, cuando un vendedor ambulante se prendió fuego después que la policía le confiscó su carrito de verduras.

Tras semanas de protestas por el desempleo y el alto costo de la vida, el entonces presidente Bel Ali huyó a Arabia Saudita el 14 de enero de 2011.

Tras la revolución la economía tunecina se vio más afectada por la inestabilidad, el gobierno, en dificultades financieras, acudió al Fondo Monetario Internacional (FMI), que le concedió en 2016 créditos por dos mil 400 millones de euros, con la condición de que redujera sus déficits presupuestarios y comerciales.

Además del aumento de los impuestos y los cambios en el sistema comercial, el FMI ha exigido al gobierno aligerar el gasto y reformar la administración pública, lo que llevará este año a la pérdida de cerca de un millón de puestos de trabajo.

Siete años después de la llamada Revolución de los Jazmines, Túnez está sumergido en una grave crisis económica y social que ha puesto en peligro la continuidad de la única transición política exitosa de las ahora fracasadas “primaveras árabes”.