Una trabajadora se prepara para sellar un kit de pruebas de ácido nucleico en la planta de la empresa Luoyang Ascend Biotechnology Co., Ltd, en Luoyang, Henan, China, el 4 de marzo de 2020.- (Xinhua/Li Jianan) (jg) (vf)

Nuevos métodos de diagnóstico

La revista de la Academia de Ciencias de China (NSR, National Science Review) publicó el martes un artículo sobre el origen y la evolución continua del SARS-CoV-2, conocido también como coronavirus Covid-19.

Según la publicación, los resultados más recientes de las investigaciones han permitido identificar dos tipos diferentes de coronavirus Covid-19 cuyo origen fue en Wuhan, China, que proliferaron originalmente en territorio chino y se han expandido por el mundo.

La publicación recuerda que la epidemia del SARS-CoV-2, es decir, del Síndrome Respiratorio Agudo Severo causado por coronavirus, comenzó a fines de diciembre de 2019. El 31 de diciembre de 2019, las autoridades sanitarias de la ciudad de Wuhan, en China, informaron sobre la aparición de veintisiete personas diagnosticadas con Síndrome Respiratorio Agudo Severo de origen desconocido; la mayor parte de los casos estaban relacionados con productos de mercado de mariscos y otros animales ubicados en aquella ciudad.

Desde entonces, los investigadores han estudiado el grado de divergencia molecular entre el SARS-CoV-2 y otros coronavirus relacionados.

Los análisis genéticos de la población de 103 genomas de SARS-CoV-2 indicaron que estos virus evolucionaron en dos tipos principales (designados como L y S), que están bien definidos por dos polimorfismo de un solo nucleótido (SNP, por sus siglas en inglés) diferentes que muestran un enlace casi completo a través de las cepas virales secuenciadas hasta la fecha.

Aunque el tipo L (∼70%) es más frecuente que el tipo S (∼30%), se encontró que el tipo S es la versión ancestral. Mientras que el tipo L fue más frecuente en las primeras etapas del brote en Wuhan, la frecuencia del tipo L disminuyó a principios de enero de 2020.

La intervención humana pudo haber ejercido una presión selectiva más severa sobre el tipo L, que podría ser más agresiva y diseminarse más rápido.

Por otro lado, el tipo S, que es evolutivamente más antiguo y menos agresivo, podría haber aumentado en frecuencia relativa debido a una presión selectiva relativamente más débil.

Estos hallazgos respaldan firmemente la necesidad urgente de realizar más estudios inmediatos e integrales que combinen datos genómicos, datos epidemiológicos y registros gráficos de los síntomas clínicos de pacientes con la enfermedad del coronavirus 2019 (Covid-19).

Nuevos infectados en descenso en China

Este miércoles, China registró otro mínimo de nuevos casos positivos de coronavirus con 119 desde el pasado enero, en un día en el que las autoridades sanitarias añadieron el análisis de anticuerpos como método adicional para detectar las infecciones.

De los 119 casos registrados por la Comisión Nacional de Sanidad de China a fecha de la pasada medianoche hora local (16.00 hora GMT del martes), 115 se registraron en la provincia de Hubei, en cuarentena por su condición de epicentro del brote.

La tendencia de descenso de nuevos contagios se mantiene desde el pasado 15 de febrero, con la mayoría de nuevos infectados y decesos concentrados en Hubei, aunque en el último parte las autoridades sanitarias informaron de que uno de los 38 muertos en las últimas 24 horas se había certificado en la provincia norteña de Mongolia Interior.

Así, las cifras acumuladas suman 2,981 fallecidos por COVID-19 entre los 80,270 infectados por el nuevo coronavirus SARS-CoV-2, 6,416 de los cuales se encuentran en estado grave, mientras que 49,856 fueron dados de alta al haber respondido con éxito al tratamiento.

Asimismo, China ha añadido a la lista de métodos de diagnóstico el análisis de anticuerpos: los pacientes cuyos análisis de sangre den positivo por IgM y IgG, dos anticuerpos específicos del coronavirus, se sumarán a la lista de nuevos contagiados.

Coronavirus en las heces y en la orina

Además, las autoridades sanitarias chinas han incluido la infección a través de las heces y la orina como forma de transmisión del coronavirus en su último plan de tratamiento y diagnóstico de la enfermedad.

La Comisión Nacional de Sanidad detectó rastros de SARS-CoV-2 en las heces de pacientes infectados, por lo que decidió incluir como posible método de transmisión el contacto con partículas fecales que pueda transportar el aire.

Hasta ahora, el Gobierno había asegurado que el virus se transmitía por aerosol, introduciéndose en el cuerpo a través de las vías respiratorias.

No obstante, la semana pasada, una investigación de la Universidad de Zhejiang anunció que había detectado presencia del virus en las secreciones conjuntivas (en las lágrimas, en particular) de al menos uno de los treinta contagiados analizados para el estudio.

(Con información de Oxford Academic/NSR National Science Review y EFE).