LONDRES, Inglaterra.- Para el sector agrícola de Reino Unido un “brexit” sin acuerdo podría tener un costo de unos 850 millones de libras (950 millones de dólares) anuales en pérdidas de beneficios, según un informe dado a conocer este martes.
Según un informe de la consultores Andersons, al que tuvo acceso la cadena BBC, si el gobierno británico no incrementara su apoyo al sector agrario, algunas granjas nacionales sufrirían de manera inevitable al producirse una marcha abrupta del bloque.
Ante ese posible escenario, el Ejecutivo ha asegurado que “proporcionará apoyo directo para impulsar algunos sectores en el improbable caso de que esto sea requerido.”
En el informe se señala que si no hay acuerdo, las granjas enfrentarían, por primera vez, tarifas sobre bienes exportados a la Unión Europea.
Las exportaciones de cordero y ovejas podrían acarrear el pago de tarifas del 45-50 % mientras que la carne de ternera podría verse afectada con tarifas de más del 90 %.
Según el análisis de la BBC, si las empresas europeas comienzan a tener que pagar más para importar carne del Reino Unido, podrían recurrir a proveedores de otros países.
Actualmente, las granjas británicas perciben anualmente más de 3,500 millones de libras (unos 3,800 millones de euros) en subsidios comunitarios en base a la Política Agrícola Común.
Al parecer, el Ejecutivo británico aseguró a los granjeros que mantendría los niveles de apoyo hasta las próximas elecciones generales.
El informe de la consultora prevé que durante el primer año tras un “brexit” sin acuerdo, los beneficios en toda la industria caerían anualmente un 18 % -entre 800 y 850 millones de libras (entre 867 y 922 millones de euros)- frente a los datos del periodo 2016-2018.
“Ahora mismo, muchas granjas dependen en gran manera de los apoyos (económicos)”, señaló Michael Haverty, encargado del documento.
Un “brexit” abrupto tendrá “enormes implicaciones para la viabilidad” de muchas granjas británicas, señaló el experto.
Las exportaciones de productos lácteos atraerían, en ese hipotético escenario, tarifas más elevadas y otras restricciones que podrían derivar en un exceso de suministro de leche dentro del Reino Unido y, como consecuencia de ello, una bajada en los precios.
Al mismo tiempo, las tarifas en bienes importados de fuera del bloque comunitario podrían recortarse de manera sustancial, lo que implicaría que los granjeros británicos se tendrían que enfrentar a la competencia de bajo coste en productos como la mantequilla y los quesos procedentes del extranjero.
