MOSCÚ, Rusia.– Este miércoles, durante su discurso anual ante la Asamblea Federal, el presidente ruso, Vladímir Putin, aseguró que ningún país debe cruzar las “líneas rojas” establecidas por Moscú en las relaciones con Rusia, que protegerá con determinación sus intereses nacionales.
“El mundo se ha acostumbrado a las sanciones ilegales y a los intentos rudos de algunos países de imponer su voluntad a otros“, dijo Putin. “Rusia tiene sus propios intereses, que defenderá en el marco del derecho internacional“, agregó.
Respuesta simétrica
Putin dijo que Rusia no quiere “quemar puentes” con nadie, pero que actuará rápido y responderá simétricamente cuando sea necesario.
“Al mismo tiempo, tendremos suficiente paciencia, responsabilidad, profesionalismo, autoconfianza y sentido común a la hora de tomar cualquier decisión“, aseguró el mandatario.
En el discurso de este año ante legisladores y funcionarios gubernamentales, Putin se centró principalmente en asuntos internos, incluido el control de la pandemia, la atención médica y las políticas sociales. También abordó cuestiones de defensa y de política exterior.

Advertencia a Occidente
Durante su discurso, el presidente ruso advirtió a Occidente que “lamentará” cualquier provocación contra los intereses de Rusia, y adelantó que la respuesta será “asimétrica, rápida y dura”.
“Lo lamentarán como hace mucho que no lo hacen“, dijo Putin durante su discurso sobre el estado de la nación ante la Asamblea Federal.
Putin llamó a las potencias occidentales a no cruzar “las líneas rojas” y a no confundir “las buenas intenciones” del Kremlin con “debilidad”.
“No cesan los actos inamistosos contra Rusia. Los intentos por cualquier motivo o incluso sin motivo de acusar a Rusia se han convertido entre algunos países en una especie de deporte“, dijo.
Acusación contra Occidente
El líder ruso acusó abiertamente a Occidente de organizar un golpe de Estado en Bielorrusia, que incluía el asesinato de su líder, el autoritario Alexandr Lukashenko.
“La práctica de organizar golpes de Estado, los planes de asesinatos políticos (…) eso ya es demasiado. Han sobrepasado todos los límites“, afirmó.
Putin comparó los planes contra Lukashenko con el derrocamiento en 2014 en la revolución del Euromaidán del presidente ucraniano, Víktor Yanukóvich, que él también consideró “un golpe de Estado”.
Al mismo tiempo, aseguró que Moscú se comporta de manera “contenida” y “a menudo” no responde a actos “inamistosos” e incluso ejemplos de “desfachatez.”
Reacciones diplomáticas
La semana pasada Rusia impuso sanciones y expulsó a diez diplomáticos de Estados Unidos, en respuesta a una medida similar impuesta por Washington, entre otras cosas, por injerencia en las elecciones presidenciales de 2020 en las que fue elegido Joe Biden.
Además, este país protagonizó un conflicto diplomático con la República Checa, que acusó a Moscú de estar implicada en la explosión de un depósito de armas en 2014 en el que murieron dos personas.
Praga expulsó a 18 diplomáticos rusos y Moscú respondió declarando “persona non grata” a veinte diplomáticos checos.
Occidente también ha llamado a Rusia a reducir su presencia militar en la frontera con Ucrania, que ha causado en las últimas semanas una escalada de tensión en el Donbás.
