Decomiso
En total, 68 kilos de pirotecnia fueron decomisadas ayer en las cercanías del parque Eulogio Rosado y en los alrededores de la calle 65 entre 52 y 54, en un operativo en el que participaron el Ejército, la Policía Municipal de Mérida, Protección Civil estatal y municipal, la Policía Federal y la Secretaría de Seguridad Pública. Los artículos fueron trasladados al edificio de la Policía Municipal de Mérida para su posterior remisión a la PGR, dice un comunicado.
Sentencia reducida
Gracias a un acuerdo entre familiares, un abuelo acusado de ultrajar a un nieto suyo recibió una condena reducida en un tercio: estará en prisión cerca de 10 años. Los hechos fueron en Maxcanú, donde fue detenido Melchor Patrón Canul, quien se había quedado al cuidado del menor, de 12 años, lo que aprovechó para abusar de él. En apariencia no era la primera vez que cometía esos ataques contra su cercano pariente.— Rudesindo Ferráez García
Incendio por “bombita”
HUNUCMÁ.— A consecuencia de una “bombita”, ayer poco antes de las 6 de la tarde se registró un incendio en el techo de paja de una casa de la calle 35 entre 24 y 26 del centro, propiedad de Pedro Koyoc Yamá. La oportuna intervención de un vecino evitó que el fuego se propagara.— José W. Cob Chay
Queja
PETO.— Fernanda Tun Martín y Cruz Javier Hau May aseguran que anteanoche sus familiares fueron detenidos de manera injustificada en la sede de la feria y que hubo abuso de la Policía Municipal, a la que acusan de haberlos golpeado durante la detención. En visita al Diario, los quejosos señalan que anteanoche estaban en la feria cuando llegó un grupo de jovenzuelos identificados como los Sureños y estuvieron buscándoles pleito a ellos y a sus parientes, con quienes se liaron a golpes. Fernanda Tun señaló que cuando llegó la policía detuvieron a su esposo, a su cuñado y a un amigo de ellos, pese a que no estaban haciendo nada. Al respecto el director de la Policía Municipal, Luis Adalberto Sánchez Chan, señaló que la mujer argumenta que no estaban haciendo nada, cuando están conscientes de que estuvieron en una riña.— Miguel Á. Moo Góngora
