Angustia, dolor y desesperación se vivió ayer por la tarde en el Centro de Mérida, luego de que una mujer no respetó una señal de alto y propició un fuerte accidente de tránsito en el que resultaron lesionadas por lo menos ocho personas.
“Yo voy con mi mamá, yo voy con mi mamá”, decía un joven al que le sangraba la nariz. Su madre, minutos antes, había sido rescatada de un auto Tiida que manejaba sobre la calle 43 del segundo cuadro de la ciudad.
La mujer, quien no pudo ser identificada, no respetó una señal de alto cuando llegó al cruce con la calle 66 y su auto fue embestido por una Urvan de transporte Público de la ruta Ibérica-Francisco de Montejo, guiada por Aarón Hau Canché.
Por la velocidad que ambos vehículos llevaban se produjo un encontronazo. El auto que conducía la mujer se proyectó a la calle 66 y golpeó dos vehículos estacionados: una camioneta tipo Voyager placas 601-TZP, del extinto Distrito Federal, y una camioneta Escape.
La Urvan también golpeó por atrás a la Voyager.
Entre los fierros retorcidos y los cristales rotos del Tiida quedó atrapada la mujer y tuvo que ser rescatada por bomberos y paramédicos de la SSP, quienes incluso utilizaron las llamadas “quijadas de la vida” para desprender la portezuela del auto y así sacarla.
En la unidad de transporte los pasajeros salieron despedidos de sus asientos y al menos siete de ellos resultaron lesionados de gravedad. La más grave fue una joven de nombre Edna Guadalupe Chan Salomón, quien por la inercia del impacto salió proyectada y con su cara rompió el parabrisas de la Urvan.
Al lugar arribaron seis ambulancias de la SSP y en todas ellas fueron trasladadas ocho personas a diferentes hospitales de la ciudad.
La policía cerró la calle para realizar los respectivos trabajos y el peritaje correspondiente para deslindar responsabilidades.— Gabriel Chan Uicab
