Dzilam de Bravo, sede de cursos de una agrupación
Una asociación juvenil ofrece talleres sobre ecología y educación ambiental en Dzilam de Bravo, para que los habitantes de esa comunidad que se dedican a la pesca aprendan a cuidar el entorno de la naturaleza.
Esto, se indicó, porque detectaron que en esa zona el mar presenta un grado de contaminación importante.
Recientemente el colectivo, que no tiene un nombre como tal, organizó tres cursos en ese puerto: “Protocolos internacionales de bioseguridad y manejo de fauna silvestre”, “Técnicas de rastreo y monitoreo de fauna silvestre” y “Técnicas de educación ambiental con etnias y comunidades”.
Nadia Adalla Aranda, de 29 años de edad y promotora de los cursos, detalla que el objetivo del proyecto es analizar los componentes básicos del medio natural para la mejora de la gestión y protección de los recursos naturales en Dzilam de Bravo.
De acuerdo con la bióloga, la finalidad fue capacitar y formar profesionales en áreas ambientales sin importar la carrera que tengan, dependiendo del problema que quieran afrontar.
Normalmente asisten personas que trabajan con comunidades, fauna silvestre y en temas relacionados con educación ambiental, así como público en general.
Asimismo, comentó que una de las situaciones que se han detectado en esta comunidad es la explotación ilegal de los recursos naturales. Por ejemplo, personas se comen a los cocodrilos y sacan a las tortugas, no se regula la pesca y la reserva está llena de basura.
Con estos talleres se brindan los conocimientos necesarios para la conservación de la fauna silvestre en el marco de la ética y el respeto a la normativa legal y gestión comunitaria.
Por otra parte, Nadia Adalla dice que los habitantes de la comunidad ya resienten el impacto negativo de esas acciones. Trabajando ahí dos años, observó que el agua ya no es la misma: cambió el color, el olor es desagradable y la población marina ha disminuido.
La investigadora indica que de no atenderse esas necesidades habría muchas enfermedades; si los pescados tienen plomo o algún contaminante se afectaría paulatinamente a toda la comunidad.— Abraham Bote Tun
