En la plenaria "Culturas originarias y paz regional", de la Cumbre Mundial de los Premios Nobel de la Paz, destacó la participación de Juanita Bravo y Rigoberta Menchú. También estuvieron la reverenda Bernice King, hija de Martin Luther King; el tunecino Abdessattar Ben Moussa, integrante del Cuarteto de diálogo nacional por la paz en su país, y Sello Hatang, de la Fundación Nelson Mandela (Foto de Fernando Acosta)
En la plenaria "Culturas originarias y paz regional", de la Cumbre Mundial de los Premios Nobel de la Paz, destacó la participación de Juanita Bravo y Rigoberta Menchú. También estuvieron la reverenda Bernice King, hija de Martin Luther King; el tunecino Abdessattar Ben Moussa, integrante del Cuarteto de diálogo nacional por la paz en su país, y Sello Hatang, de la Fundación Nelson Mandela (Foto de Fernando Acosta)

MÉRIDA.— Juanita Bravo y Rigoberta Menchú acapararon los aplausos y la atención en la plenaria “Culturas originarias y paz regional”, la segunda de la jornada inaugural de la 17a. Cumbre Mundial de los Premios Nobel de la Paz.

Las indígenas michoacana y guatemalteca, respectivamente, con su sencillez y la forma emotiva, vívida con que narraron sus historias de vida conquistaron a los asistentes a la plática que moderó la conductora de televisión Paola Rojas.

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Juanita Bravo, la cocinera tradicional que logró que la gastronomía mexicana sea Patrimonio Inmaterial de la Humanidad, afirmó con humildad que no es una maestra, pero considera da lecciones.

Y lo que hace espera que sirva para desterrar la violencia y las mujeres reciban el respeto que merecen, en particular las mujeres indígenas que ante todo deben conservar su dignidad.

Defensora de los pueblos autóctonos

Sin proponérselo, Juanita logró en su español pausado, entrecortado por su lengua materna, la purépecha, impregnar con sus conocimientos culinarios, pero sobre todo con una humildad que habla de su grandeza como persona y defensora de los pueblos autóctonos.

En su oportunidad, Rigoberta Menchú Tum, premio Nobel de la Paz 1992, pidió también que se respeten los derechos de los indígenas, que no pierdan su identidad y luchen por conservar sus tradiciones.

Pide por los derechos de los indígenas

De un hablar más fluido, Rigoberta comenzó la plenaria con las preguntas ¿Cómo está Yucatán?, ¿Cómo está Mérida?, para después exhortar a que no se olviden de los derechos de los indígenas, a los que consideró constructores de vida.

También participaron en la segunda plenaria la reverenda Bernice King, hija de Martin Luther King, el activista estadounidense; el tunecino Abdessattar Ben Moussa, integrante del Cuarteto de diálogo nacional por la paz en su país, y Sello Hatang, de la Fundación Nelson Mandela.

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Búsqueda de la paz

Los tres personajes se refirieron a sus experiencias en la búsqueda y consolidación de la paz y la democracia en sus países, como ejemplo de lo que se puede hacer en el mundo para transformarlo en uno mejor para las nueva generaciones.