Sin empleo, joven emprende con un negocio culinario
HUNUCMÁ.— Con 22 años de edad y luego de perder su trabajo por la pandemia, Celeste Polanco Ciau encontró una oportunidad de salir adelante haciendo lo que más ama: cocinar.
En sus inicios vendía pastas a amigos que le hacían pedidos, pero de a poco comenzó a crecer el número de clientes y solicitudes de nuevos platillos.
Al día de hoy, Celeste Polanco ofrece una gran variedad de hamburguesas, perros calientes, pastas, ensaladas y otros “snacks”.
Ella con el tiempo entendió que debía darle un nombre a lo que estaba realizando. Bautizó su negocio como “Buena Vida” y ahora, apoyada de su familia, labora bajo pedido y con entrega a domicilio los jueves, viernes y sábados de siete a 10 de la noche.
Para Celeste, quien desde los 17 años trabaja en el rubro de la cocina y hoy estudia la carrera de chef, lo más importante es innovar, ofrecer en cada platillo algo nuevo, siempre con su sello personal.
Según comentó, desea crecer como emprendedora y espera en un futuro cercano tener un local para venta de comedor, y de esta manera emplear a gente y ayudar en la economía de Hunucmá, comunidad de la cual se siente orgullosa.— JORGE CASTILLA FRANCO
Celeste desde los 17 años trabaja en cocina, con cuatro años de banquetería, dos en restaurantes, y año y medio en hotelería. Señaló que emprender no es fácil, no se trata de solo tener una idea y querer hacerla, se tiene que aterrizar con la convicción de llevarla a la práctica, invertir, crear estrategias y tener las finanzas al día.
Como ella, hay muchos jóvenes en Hunucmá que a raíz de la pandemia de Covid-19 han crecido en varios ámbitos laborales y que esperan un mejor futuro para ayudar a sus familias.
