Cortesía de los Amigos del Megaparque, proyecto ciudadano que dio pie a lo que hoy es el Paseo Henequenes

Integrantes del colectivo Amigos del Megaparque y vecinos de Francisco de Montejo están indignados y preocupados por lo que parece ser un arboricidio cometido por la autoridad estatal.

Los Amigos del Megaparque (proyecto ciudadano que dio origen a lo que hoy se llama Paseo Henequenes) comprobaron esta semana que algunas especies sembradas años atrás fueron cortadas o arrancadas desde la raíz.

Fueron en total 11 árboles.

Pronunciamiento ciudadano

Por el presunto arboricidio, cometido por el gobierno estatal, los Amigos del Megaparque emitieron el siguiente comunicado:

A la opinión pública

A las autoridades estatales, federales  y municipales

A los amigos de la naturaleza

A los Amigos del Megaparque

“No podemos modificar nada, así está el proyecto”, fue la respuesta que recibí de un funcionario estatal a quien acudí al ver con preocupación que talaban o más bien destruían con maquinaria pesada varios árboles de nuestra denominada reserva vecinal “El Charquito”.

Tres árboles de neem, dos máculis,  dos flamboyanes, una bugambilia, una ceiba, otro de flores amarillas y una palmera plumosa, once árboles en total, fueron destruidos en un santiamén y mandados a la basura, sin darnos  siquiera la opción de trasplantarlos.

El motivo según ellos: hacer una ciclovía y un andador a un costado de “El Charquito”, a pesar de los andadores construidos por la administración pasada y “desaparecidos” al insertar la actual un nuevo proyecto, anunciado con bombo y platillo hace unas semanas, y por cierto en época electoral, al igual que lo hiciera el anterior gobierno.

A este arboricidio se suma también la poda de árboles a discreción sin el menor cuidado ni planificación y sin importar la edad de muchos de ellos, como el primero que sembré en esta zona cuando era un basurero al aire libre cubierto de maleza, nido de alimañas y refugio de rateros.

Le llamé a este árbol Génesis y hoy, por las heridas causadas al corte de sus ramas, está en peligro de morir.

Marcas para el arboricidio

La semana pasada vi unas marcas pintadas de rojo y pensé que realizaban el sistema de riego. Contacté al arquitecto Gala y a Benjamín, ejecutores del sistema de riego, porque pensé que esas marcas eran para excavación de tubería.

Al no recibir respuesta seguí insistiendo y por fin me recibió, para decirme lo de la ciclovía y los árboles talados o más bien destruidos.

Es triste que se hable de una ciudad amigable con el medio ambiente y sucedan casos como éstos, el gobierno y las empresas ejecutoras solo piensan en realizar sus proyectos ganados a como dé lugar sin importar nada más. 

Esfuerzo de 20 años

Son 20 años de limpiar, sembrar, cuidar y regar ese lugar, para que destruyan así los árboles.

¿No entienden que son seres vivos, que nos dan oxígeno y sombra, que nos protegen de las tormentas?

¿Acaso no han escuchado hablar del calentamiento global, de sus consecuencias?

Es verdaderamente lamentable la destrucción de esas especies, más aún si quien lo hace es el gobierno que debe cuidarlas y protegerlas y sin el consentimiento o la consulta de quienes sí lo hacían. Es triste ver que se trate así a esos árboles.

El daño podría ser mucho mayor, pues los que están cortados de las ramas, por la forma en que lo hicieron, se pueden morir, ya que les entra humedad, bacterias y virus, y con el tiempo mueren.

¿Acaso no saben que hay un procedimiento para quitar ramas?, ¿no lo siguen o no tienen el personal capacitado para ello?

Falta de respeto

Como integrante y fundador de la asociación civil y vecinal  Amigos del Megaparque  —nombre con el que bautizamos esta zona cuando era todo basura y maleza y la fuimos transformando poco a poco sin la ayuda  más que de los propios vecinos y amigos que se nos sumaban de otras organizaciones civiles— considero un crimen y una falta de respeto hacia la naturaleza lo sucedido.

No se me hace justo que durante 20 años que he invertido dinero y esfuerzo en lograr el proyecto Megaparque, y por el que he trabajado junto con mi familia y los vecinos y las suyas, por amor a la naturaleza, y a esta ciudad, sin buscar retribución económica alguna, vea en cambio como se “tira” el dinero en proyectos que no culminan o que cambian de una administración a otra sin importar lo invertido, solo  para que vean que fueron ellos quienes lo hicieron.

Tal es el caso de los casi 400 millones de pesos que se invierten o se anunció que se invierten en este lugar y que solo  benefician al parecer al gobierno en turno y a las empresas que en él trabajan.

Al preguntarle a los encargados por qué no hacían la vía sobre los 20 mil metros de ciclovía y andadores que hizo el gobierno de Rolando Zapata ya existente en el parque, pero desaparecido por falta de mantenimiento, solo pudieron contestarme: “No podemos modificar nada, así está el proyecto”.

Arqto. César Ramírez Ortega

Integrante de la Asociación Civil Megaparque AC

Leer: “El Charquito”, primera reserva ecológica vecinal

Colaborador de Diario de Yucatán y Grupo Megamedia desde 1998. Ha desempeñado diversos cargos en Mérida, interior del Estado y Campeche. Actualmente es subdirector editorial y editor en jefe de yucatan.com.mx