Es esa postura la que nos interesa valorar, señalan
El ascenso ilegal que realizó anteayer domingo una turista tijuanense a El Castillo de Chichén Itzá, sirvió para que el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) documente el aprecio, el respeto y valor que sienten los mexicanos por esta joya de Yucatán.
Sorprendió que cuando los visitantes vieron que la mujer, de 23 años, subió por las escalinatas de la pirámide principal, le pidieron en forma masiva que se bajara porque no está permitido subir, está prohibido pisar ese monumento, pero la infractora hizo caso omiso hasta que ya no pudo continuar por sus condiciones físicas disminuidas por el esfuerzo.
“En los vídeos se ve que la gente le grita que se baje”, comentó el abogado José Arturo Chab Cárdenas, jefe del departamento jurídico del Centro INAH en Yucatán. “Estamos ante un caso que al mexicano le importa cumplir la ley, ya no es el mexicano violento. La propia ciudadanía exigía a la muchacha que se bajara. Este tipo de protección a un monumento histórico no se había documentado en una zona arqueológica de Yucatán y es la postura de la ciudadanía lo que nos interesa revalorar”.— Joaquín Chan Caamal
