No prosperan quejas por caso de hostigamiento
Blanca Rosa M.P. acusa a la dirección del Instituto del Deporte del Estado de Yucatán (IDEY) de desacatar una resolución y medidas cautelares dictadas por el Tribunal de Justicia Administrativa del Estado de Yucatán y otras instancias.
El caso involucra a las menores S.V.B.M. y A.P.B.M., hijas de la denunciante, y está relacionado con una serie de hechos de acoso que la señora M.P. atribuye a entrenadores de natación, en la disciplina de clavados, y otros deportistas en la Unidad Deportiva Kukulcán.
La madre de familia declaró, en una entrevista, que la gota que derramó el vaso fue un acto de abierta agresión de un entrenador cubano a S.V.P.M. en febrero de 2019. La menor terminó con lesiones que ameritaron atención médica.
Sin embargo, asegura la informante, desde años atrás venían ocurriendo incidentes de acoso y hostigamiento de compañeros de las niñas, que no fueron atendidos por personal directivo del IDEY a pesar de que los reportó con oportunidad.
El último caso, que derivó en quejas ante la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Yucatán (Codhey) y un recurso ante el Tribunal de Justicia Administrativa, ocurrió el viernes 16 de febrero de 2019.
Ese día, según relata Blanca Rosa en los oficios que presentó ante las autoridades, S.V.B.M. estaba entrenando en el gimnasio de clavados de la Unidad Deportiva y durante la ejecución de uno de los “mortales” (giros en el aire saltando en la cama elástica) el entrenador Héctor Soto apagó la luz y la menor, al perder visibilidad, no percibió la manera en que caía y rebotó varias veces.
En el trayecto a su domicilio, prosigue el relato, la niña contó a su madre lo ocurrido. Al día siguiente, sábado, le dijo que sentía dolor al mover el brazo y también al respirar. La mujer la llevó a Medicina del Deporte, en la Unidad Kukulcán, pero como estaba cerrado ese lugar decidió que la atendieran en el IMSS.
El diagnóstico fue que tenía contracturas en brazo, costillas y espalda.
Desde entonces manifestó a la dirección del IDEY la conducta del entrenador, a quien acusa de ejercer discriminación y malos tratos contra sus hijas desde la administración anterior.
Incluso, asegura que informó oportunamente de esos hechos al director general del instituto, Carlos Sáenz Castillo, pero nada se ha logrado.
Tampoco han surtido efecto, dice la denunciante, sus quejas por otras situaciones, como cobros irregulares de cuotas y actitudes “antiéticas” de tiempo atrás.
Entre esos hechos menciona que sus hijas fueron degradadas al nivel de iniciación, aparentemente como represalia, y no fueron devueltas al grupo en que se encontraban a pesar de las resoluciones a su favor.
Blanca Rosa muestra oficios firmados por Aarón Natanael Bacab Hau, director jurídico del IDEY, en el que se asegura la aceptación de medidas cautelares impuestas por la Codhey, pero dice que es simulación porque en realidad nunca se hicieron correcciones.
En una resolución del Tribunal de Justicia Administrativa, con fecha del 19 de noviembre de 2019, se declara procedente un juicio contencioso promovido por la madre contra el director general del IDEY, el jefe del Departamento de Metodología y la metodóloga del deporte de clavados del mismo instituto. Se ordena salvaguardar los derechos de las menores.
Hasta ahora, asegura la informante, siguen sin acatarse tales medidas, incluyendo las dictadas hace un tiempo por Codhey.— A.N.E.
