Votos que eran para el partido se fueron a Morena
La ubicación del PRI como tercera fuerza política en el estado, luego de los comicios del 6 de junio, se debe, entre otras causas, a que miles de personas que antes votaban por este partido lo hicieron ahora por Morena, que emergió como el segundo partido más fuerte en Yucatán, afirmó Dulce María Sauri Riancho, exgobernadora interina y expresidenta nacional priista.
En entrevista con Grupo Megamedia, la actual diputada federal y presidenta de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, enumeró otras causas del “retroceso” del PRI, tales como la competencia desigual con Morena, que usó los programas sociales del gobierno federal para atraer votos, y con el propio gobierno del Estado.
La caída del PRI en Yucatán fue además, dijo, consecuencia de la debacle de ese partido a nivel nacional.
La entrevista con la Licda. Sauri Riancho se transmitió ayer en vivo en la página de Facebook del Diario, donde aún se puede consultar y formará parte de una serie más amplia de conversaciones con algunas de las mujeres clave en la vida política local, con el fin de analizar y entender qué pasó en los comicios del 6 de julio y qué podemos esperar en el futuro cercano.
A continuación, la primera parte del diálogo de la Licda. Sauri Riancho con los periodistas Hernán Casares Cámara y Regina Montañez Raz.
Grupo Megamedia (GM): ¿Cómo lee los resultados electorales de su partido en los últimos comicios y qué mensaje cree que dieron los electores?
Dulce María Sauri (DMS): La primera verdad es que Yucatán deja de ser un estado bipartidista formal y realmente, luego de más de 60 años de una alta competencia electoral entre el PRI y el PAN. Ahora hay una tercera fuerza, Morena, que emergió desde la elección de 2018, pero que en 2021 desbancó al PRI en el resultado total. Esta es la primera cuestión que me parece muy significativa de los resultados electorales: el fin del bipartidismo yucateco y el tiempo de las tres fuerzas políticas.
Muy mala noticia
En relación con el PRI, la muy mala noticia es que el partido pasó de ser la segunda fuerza electoral, respecto a la última elección para gobernador, y pasó de ser primera fuerza con respecto al número de municipios gobernados y de diputados en el Congreso, a ser la tercera en todo el estado y a gobernar 41 municipios. Es decir, desde el punto de vista territorial, hay un retroceso importante.
La otra cuestión que igualmente afectó al PRI es que a pesar de todas las situaciones difíciles que enfrentaron los ciudadanos en los pasados comicios, la competencia, por decirlo así, fue desigual, tanto a nivel federal —a través de los programas sociales y de las actividades de los propios servidores públicos— y también de (las actividades) del mismo gobierno del Estado.
No obstante, el PRI tuvo 240 mil votos en números redondos, lo que es una gran responsabilidad para el partido que tendrá que definir cómo hacer para consolidar esa votación y cómo trabajar para el 2024.
GM: Pero los resultados del PRI no fueron buenos definitivamente: perdió el Congreso y municipios muy importantes. En Mérida, su candidato quedó muy por abajo de las expectativas de muchos. En general fue una derrota, aunque haya ganado algunos municipios y acumulado 240,000 votos. Comparado con lo que había antes, este es un retroceso histórico. ¿Qué pasó, cómo explicar esta baja del PRI tan contundente?
DMS: Hay una situación coyuntural y otra de carácter estructural. La coyuntural es que la fuerza de Morena tiene como fuente principalísima al voto del PRI en anteriores elecciones. No estoy diciendo, ni siquiera de los y las priistas, estoy hablando del voto PRI.
Morena se parece mucho, mucho al PRI de la década de los setentas o principios de los ochentas, cuando era el partido en el gobierno y que tenía la capacidad de gestionar, de apoyar a los ciudadanos en general, era el partido fuerte.
Vamos a decir: en esta coyuntura vimos a Morena actuando como el PRI, lo que derivó, prácticamente en todo el estado, con matices, diferencias, etcétera, en el engrosamiento de las urnas para Morena.
Esta es una cuestión. La otra, de más largo plazo, es estructural. Yucatán era un estado bipartidista, gobernado en los hechos en forma alternada por el PRI y el PAN. El actual gobierno estatal, que se inició en 2018 y que ocupa por segunda vez Acción Nacional, se da en ese contexto en el que el PRI había tenido en ese año en todo el país un resultado electoral altamente desfavorable. Yo soy producto de eso, formo parte de la bancada más pequeña que ha tenido el PRI a lo largo de su historia: 49 diputadas y diputados de 500. Eso ya dice mucho.
Derrotas
Asimismo, estamos hablando de un partido que de 2018 a la fecha ha perdido prácticamente todas las elecciones estatales en las que ha participado. Entonces, todo eso tuvo un impacto en Yucatán.
GM: Usted dice que muchos votos de Morena son de gente que votaba por el PRI, pero también se podría decir que otra parte de esa misma gente votó por el PAN. El caso del oriente del estado es muy obvio: muchos priistas de Tizimín o de Valladolid sufragaron por Acción Nacional. Ahora, la pregunta es, ¿por qué?
Caída estrepitosa
DMS: Hay dos cosas que valen la pena puntualizar. Si ves lo números absolutos, el PAN mantuvo su votación, no la aumentó y si la disminuyó fue marginalmente. El PRI, en cambio, cayó estrepitosamente. Estamos, hablando en números redondos, de 200,000 votos menos de los recibidos en la elección de 2018. Morena incrementa su votación en 2021 casi de manera proporcional a la que pierde el PRI. Entonces por eso afirmo que muchos votos que antes iban al PRI ahora se fueron a Morena.
Pero hay una segunda cuestión que tiene que ver con que en Yucatán, que fue uno de los seis estados de la República donde no hubo alianza del PAN con el PRI y el PRD, el mensaje del voto útil (el emitido para impedir la mayoría absoluta de Morena en la Cámara), entró muy duro entre las clases medias urbanas del estado, no solo de Mérida, sino de las poblaciones más grandes del interior, y aquí ese voto útil se asoció al PAN.
Entonces, esto también es parte de la explicación de lo que sucedió con el PRI en el estado. (Continuará).— HERNÁN CASARES CÁMARA
