MÉRIDA.- Las transferencias bancarias son una forma eficiente y cómoda de mover dinero de una cuenta a otra según nuestras necesidades, nos dan a posibilidad de mover una cantidad de nuestro dinero de una a otra de nuestras cuentas sin manejar efectivo. Sin embargo, como publicamos esta semana, el escrupuloso seguimiento que el Sistema de Administración Tributaria (SAT) hace de los movimientos bancarios, suele interpretar estas transferencias como ingresos no declarados por los cuales se deben pagar los impuestos correspondientes, lo cual puede resultar mal para las finanzas del contribuyente si no tiene el cuidado de comprobar que el movimiento.
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El Contador Público Miguel Mis Canul nos explica cómo la persona o la empresa puede protegerse y comprobar la legalidad y naturaleza de estas operaciones.
SAT, con más “lupas”

Según comenta Mis Canul, el SAT es cada vez más meticuloso con los movimientos bancarios, pues con estos puede saber las cantidades de dinero que manejan personas y empresas, así como su origen, destino y periodicidad.
Es a través de las cuentas bancarias como la autoridad financiera va siguiendo los movimientos que realizan personas y empresas, cuando existe una constante dentro de un patrón establecido, puede decirse que todo marcha bien, pero si de repente comienzan a detectar movimientos inusuales, es posible que el SAT realice una investigación para conocer el origen de dichos recursos.
Importancia de demostrar la legalidad
“No es algo tan aleatorio, no es cuestión de suerte, el SAT puede investigar a una persona o empresa cuando se detectan movimientos inusuales, le puede pasar a cualquiera, lo mismo a una persona que realiza frecuentes depósitos a su cuenta que a una gran empresa; aquí lo importante es saber cómo demostrar la legal procedencia del recurso”.
“Transferir dinero de una cuenta personal a otra es algo que muchos hacen por comodidad, rapidez y seguridad, se evita el manejo de efectivo o tener que ir al banco, las grandes empresas manejan diversas cuentas para cuestiones muy específicas y no pocas veces los recursos de una tienen que ser transferidos para fondear a otra, lo cual no es un aumento del patrimonio, simplemente una parte de su dinero se fue para otro lado de la misma empresa”.
SAT, tras la ruta del dinero

“El SAT siempre anda tras la ruta del dinero, conocer el origen lícito del mismo, es por eso que se vuelve muy necesario, primero, llevar una contabilidad minuciosa de los ingresos. Hay personas que perciben un salario y quizá tiene otros ingresos adicionales. Esa misma persona puede tener dos o más cuentas bancarias y en algún momento requerirá fondear una con recursos de otra y, por practicidad, optará por realizar una transferencia.
Cuando el SAT detecta que una cuenta recibió una o varias transferencia, habría la presunción de que se trata de un recurso de procedencia ilícita y ordenar una investigación”.
¿Cómo demostrarle al SAT que no son ingresos ilícitos?
Según Miguel Mis la forma correcta de demostrar que no se trata de ingresos no declarados sino del propio dinero que cambió de bolsillo, es presentar la contabilidad personal detallada de los movimientos con números de cuenta, fechas, montos, origen, destino, concepto, etc. Además esta contabilidad debe estar respaldada con los estados de cuenta y los respectivos comprobantes validando los movimientos. Un tercer elemento de defensa es el peritaje contable (a cuenta del contribuyente) quien contratará este servicio a un contador público para certificar que todo lo expuesto es legal y valido.
“Sí la persona cuenta con todos estos elementos, no tendrá mayor problema para demostrar que se trata de su propio dinero moviéndose de un lugar a otro, desafortunadamente muchos desconocen esto y pueden verse en problemas”, comentó.
Ejemplo de recursos “de procedencia ilícita”

Un ejemplo de cómo fácilmente el SAT puede incurrir en la presunción de recursos de procedencia ilícita, es cuando un banco otorga a un cliente, que tiene con él su cuenta de nómina, un crédito por 100 mil pesos y los deposita en la cuenta a nombre de ésta persona. La autoridad fiscal se percatará que normalmente la cuenta recibe quincenalmente una determinada cantidad, pero ahora se hizo un deposito inusual que podría suponer la falta de pago de sus respectivas obligaciones. Ahí la persona afectada y sujeta investigación, deberá comprobar con el contrato, los estados de cuenta y los recibos de pago, que se trata de un crédito.
Otro caso, es posible que un padre de familia este transfiriendo recursos periódicamente de su cuenta personal a otra que le ha proporcionado a su hijo para pagar sus estudios en el extranjero, nuevamente el SAT puede sospechar de algo inusual, pero si se demuestra el origen del recurso, entonces la cosa no pasa a más.
