dino chan
Foto: Dino Chan en el Paseo de la Fama.

Su historia la cuenta él mismo

MÉRIDA.- El arte cambia vidas, eso es un hecho. También hace que las culturas y la historia perduren, que no se olviden y “se mantengan reales”, eso lo sabe José Minelio Chan Dzul, alias Dino Chan, quien, desde San Francisco, California, cuenta su historia como artista del rap en maya y migrante.

¿Por qué Dino Chan?

Chan, su apellido, significa pequeño y el “Dino” está relacionado con su familia. Así le decían cuando era niño. Ahora, a sus 24 años, su apodo es parte de su identidad.

Una estrella en el Paseo de la Fama

Hace unas semanas unas fotografías de él en el Paseo de la Fama de los Ángeles causaron revuelo. En la imagen aparecía su nombre y fueron miles los comentarios que le llovieron. Varios yucatecos le agradecían que llevara nuestras raíces por el mundo y, aunque se trataba de una estrella ejemplificada (parte de un atractivo turístico), el sentimiento de tantas personas deseando éxito fue genuino y perduró. Dino Chan no quita el dedo del renglón, él va por su sueño y el camino no es fácil.

Obstáculos en Estados Unidos

Oriundo de Kantemó, Tekax, José está lejos de su tierra. Desde hace tres años vive en Estados Unidos.

“Vine en 2018, sabes cómo está la situación. Hay trabajo, pero apenas para comer. Tengo familia, esposa y una niña. Me endeudé mal luego de que ella se enfermó y tuve que venir aquí para darles el buen sustento”, confiesa. Una de sus más grandes motivaciones es volver a Yucatán en unos años.

Un regalo que lo llevó a buscar su identidad

Era 2008 cuando el hermano de José volvió de San Francisco después de ocho años, le llevó un regalo: unos audífonos y unos discos con canciones de “Control Machete” y “Quinto Sol”, en ese momento no sabía que ese obsequio sería tan importante.

“Empecé a escuchar la música, las canciones. Investigué de la música y vi que había pistas.  En 2014 fui a Tekax a bajar canciones instrumentales y a cantar encima. Solo yo las escuchaba”, recuerda.

Al año siguiente, el internet llegó a Kantemó y el interés en estos géneros fue cada vez más fuerte. Ahí conoció que no era el único, que había raperos y artistas que cantaban también en maya, como Pat Boy y Santos Santiago.

Ese mismo año lo conocieron más porque se volvió viral con el vídeo  “Este es mi Pueblo” , con el colectivo ADN Maya.

“Yo soy mayahablante. Estamos tratando de rescatar nuestras raíces. En maya se me hizo más fácil. Es mi lengua natal. De hecho el español no lo aprendí muy bien hasta en la escuela”, dice.

El primer escenario

Con la inspiración de los raperos de Quintana Roo, Dino Chan se subió a su primer escenario cuando tenía 18 años en la Universidad de Oriente de Valladolid por invitación de aquel que admiraba, Pat Boy.

 “Me presenté y la gente me gritaba muy fuerte”, revive en la entrevista.

Dino Chan también se volvió parte del proyecto de ADN Maya, un colectivo que impulsa a artistas en lenguas indígenas y a sus creaciones.

Historias en sus canciones

Precisamente, lejos de los prejuicios que muchas veces tienen las personas de géneros como el rap y el hip hop, José busca cantarle a su pueblo, a la gente, a cómo se vive y se trabaja.

“Hay una canción que dice: -en la mañana me levanto, agarro mi machete, voy a trabajar-. Mis canciones hablan de la cultura, no voy a olvidar mis raíces mayas. Nosotros somos la voz del pueblo”, enfatiza.

YouTube video

“Hoy en día, muchos no quieren hablar la maya. Algunos si saben hablarla y les avergüenza. Representamos nuestras raíces”, añade mientras confiesa también sus más grandes inspiraciones.

“Me inspira mi familia, todos los que me apoyan. Yo sé que mucha gente me escucha y sé que inspiro también a otras personas y yo les digo: ´Todo lleva su tiempo, pero hay que echarle ganas´”.

A pesar de sus largas jornadas de trabajo, Dino Chan tiene varias ideas en mente. Está pensando en grabar la mitad de una canción e invitar a las personas a unirse y colaborar.

¿La estrella es su más grande sueño?

Los sueños de Dino Chan son altos, pero lucha por alcanzarlos; “Mi sueño es llegar a representar nuestras raíces en más lugares. Como París, sería muy chido”.

Sin embargo, todos los días son una lucha para Dino Chan y su familia. Cuando él llegó a Estados Unidos no sabía nada de inglés.

“Ahí estuve batallando y poco a poco. Si no aprendes el trabajo rápido no la sacas y te tiran o no te dan chance de seguir.  Hasta el español se me hacía difícil, pero cuando uno quiere, hay hasta tutoriales en YouTube”, resalta.

Su vida en Estados Unidos

Su vida en Estados Unidos pasa rápido, corre a un ritmo acelerado sin muchos descansos porque su meta es clara, quiere regresar.

“Trabajo todos los días. No descanso ni un día. Tengo en la mente y enfocado porque se que voy a regresar a mi pueblo a ver a mi niña y a mi familia. Trabajo en un restaurante italiano y también en una cafetería. Son dos trabajos”, expresa.

Comunidades de yucatecos en San Francisco

A pesar de la lejanía con su tierra, no está solo. Conoce a muchos yucatecos en San Francisco e incluso hay un restaurante de comida yucateca a la vuelta de donde vive con su papá, cuñado y tíos.

Presentaciones con un público diferente

El sueño de la música también es importante. Hace unas semanas, José Minelio se presentó en el festival “Mundo Maya” ante un público estadounidense. Tenía tres años sin presentarse en vivo y aun así se llevó comentarios positivos.

La barrera del lenguaje con el público es mayor, pues muchos no saben que existe la lengua maya. No obstante eso no es una limitación cuando se trata de arte.

“Ellos apoyan más que los paisanos y cuando terminé venían a felicitarme y saludarme”.

La frase que dejó más huella

Dino Chan escribe sus propias canciones y hay frases para él que perduran.

“De mi pueblo a tu pueblo. Todos somos lo mismo, no importa el color de la piel ni la raza. Es un mensaje de igualdad, estamos representando lo mismo”, recuerda.

La música puede cambiar la vida de las comunidades

Sobre el poder de la música para cambiar vidas, el pone de ejemplo su caso, pues canta con el corazón.

“La música es como un deporte. Conozco muchos chavos en internet que lo hacen y no es ningún vicio. Te sientes mejor, te olvidas de todo porque lo haces de corazón. Los jóvenes no se dañan la salud, expresan sus sentimientos”, aconseja y remata esta presentación sobre un artista yucateco que cuenta su propia historia con un mensaje para quienes también tienen la inquietud de intentar incursionar en la música.

“Cuando uno hace las cosas de corazón pueden salir bien, si las haces por dinero o porque quieres ser famoso y ganar millones la historia es otra. Yo cuando empecé a cantar solo quería hacerlo porque me nacía. Solo cuando me di cuenta pegó, pero háganlo con amor”, concluye.

Ese es Dino Chan, un artista del rap en maya, migrante y soñador, que contó su propia historia. Aquí un vídeo para conocer su propuesta musical.

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