Una mujer en el zoológico El Centenario

En resguardo en el Centenario tras ser confiscados

Jaguares, monos araña y coatíes son algunos animales que el zoológico El Centenario recibió en resguardo en 2021 luego de que fueron confiscados por las autoridades.

En total el zoológico, catalogado como Unidad de Fomento a la Conservación y Aprovechamiento Sustentable de la Vida Silvestre (UMA), recibió 27 animales confiscados y seis donaciones, informa Arturo Antuña Silveira, subdirector de Servicios Públicos Municipales del Ayuntamiento.

Los animales, asegura el funcionario, son de once especies diferentes, entre los que están los geckos leopardos que fueron confiscados en el aeropuerto; los monos arañas encontrados en la estación del ADO y los coatíes confiscados por la Guardia Nacional en la zona de Valladolid. También hay jaguares, monos aviadores y flamencos.

Antuña Silveira señala que es una norma que las UMAs resguarden a los animales que son confiscados por las autoridades federales —mediante la Profepa, Semarnat, Guardia Nacional— o la SSP.

Por antigüedad y costumbre, dice, tanto el público como las autoridades trasladan a los animales al Centenario, de donde, en algunos casos por cuestión de capacidad y espacio, son transferidos a Animaya.

“Recibimos constantemente especies silvestres o exóticas no solo a través de las autoridades, sino que el mismo público las lleva, las dona o entrega de manera voluntaria”. Entre los animales que la ciudadanía ha llevado destacan las boas que encuentra en su patio.— Iván Canul Ek

Antuña Silveira subraya que todo animal confiscado recibe un procedimiento que las autoridades federales marcan. “Lo primero es hacer la documentación, registrar al ejemplar y saber si es silvestre o de tráfico ilegal”.

Luego añade que una vez establecido el protocolo se pone al animal bajo resguardo de la UMA y se le pone en cuarentena, además que se le brindan todos los cuidados, pues hay casos en que llegan maltratados.

Una vez que el animal está recuperado, se notifica a las autoridades federales o estatales y se realizan estudios para saber si es improntado; es decir, que por haber convivido mucho tiempo con el humano ya no podría sobrevivir en la vida silvestre.

En este caso, permanecen en el zoológico para fines reproductivos y sumarse a los atractivos.

En el caso de los animales que son reintegrados, Antuña Silveira señala que si son de la región se determina con las autoridades el lugar para su liberación, que pueden ser las reservas de Cuxtal, El Palmar, Bocas de Dzilam o la biósfera de Río Lagartos.

Este año, destaca Antuña Silveira, se liberaron 12 animales, entre serpientes, cocodrilos y aves.

Asimismo, informa que este año 20 animales se fueron de intercambio a otros zoológicos. El intercambio, explica, se da en dos vertientes: por especies de animales que no tenemos en nuestra colección y la que queremos para cambio de sangre.

“Este año trajimos lémures de cola anillada y a los titís”, informó.

De un vistazo

Procedimiento

Una vez que el animal está recuperado, se notifica a las autoridades federales o estatales y se realizan estudios para saber si es improntado; es decir, que por haber convivido mucho tiempo con el humano ya no podría sobrevivir en la vida silvestre. En este caso, permanecen en el zoológico para fines reproductivos y sumarse a los atractivos, explica Arturo Antuña.

Noticias de Mérida, Yucatán, México y el Mundo, además de análisis y artículos editoriales, publicados en la edición impresa de Diario de Yucatán