Ya se factura casi un 50% más que a finales de 2018
En octubre de 2018, cuando hubo cambio de administración, la Junta de Agua Potable y Alcantarillado de Yucatán (Japay) solo facturaba 25 de cada cien litros enviados a la red de distribución. Tres años después, la eficiencia física, como se conoce a ese proceso, se ha elevado a 36%, informa Sergio Chan Lugo, director general de la dependencia.
Entrevistado sobre recientes reparaciones de fugas de agua y los resultados en términos de eficacia en el manejo del líquido, el funcionario explica que los números de producción se mantienen iguales desde 2018, de 5,588 litros por segundo en las cuatro plantas.
En lo que hay diferencia, añade, es en la eficiencia física. Al cierre de 2021 esa eficiencia era de 36 por ciento, contra el 25% que recibimos. Esto significa que estamos facturando el 36% de lo que producimos.
Reconoce que ese porcentaje sigue siendo bajo, pero dice que es un logro muy importante subir once puntos en apenas tres años, sobre todo porque son datos objetivos y verificables, no acomodados.
“Al principio algunos nos decían que era muy fuerte decir que teníamos un 25% de eficiencia, pero si no hablamos con la verdad no podemos mejorar la situación en la que nos encontramos”, prosigue. “Subir once puntos significa prácticamente un 45% más de lo que teníamos en 2018. Esto no es nada fácil en un sistema tan grande como el de Mérida”.
Chan Lugo subraya que este avance es resultado de varias medidas. Recuerda que al principio de su gestión la Japay se enfocó en tres estrategias: modernización del equipo electromecánico, recuperación de caudales —mediante la detección y reparación de fugas— y la utilización de energías limpias y tecnologías.
“Nos dimos cuenta de que al mejorar nuestro equipo logramos un avance importante, pero no suficiente”, explica. “Entonces vimos que la clave estaba en empezar a controlar la producción de los 5,588 litros por segundo”.
En este tema desempeña un papel decisivo la telemetría, sistema que se consolidó en 2021. El centro de control y mando está en las instalaciones de la Japay en la colonia Miguel Alemán.
Desde ese lugar se monitorea en tiempo real y atiende todo lo que ocurre en las instalaciones incorporadas a esta estructura. Así se puede saber, por ejemplo, que se apagó el equipo de un pozo específico y se le podrá encender de nuevo a control remoto, cuando antes se tenía que ir físicamente al sitio. También se puede detectar en tiempo real el instante en que baja súbitamente la presión de un cárcamo, pues se emite una alerta.
El maestro Chan Lugo señala que este aspecto se enfoca más en la eficiencia en la producción, para establecer a qué hora se puede producir más o menos agua, dependiendo de la demanda de cada zona.
Otro punto importante, agrega, es que con la telemetría se han podido detectar fugas, aunque el sistema no está diseñado para esa función. Por ejemplo, si se ve que en un cárcamo baja la presión de salida se envía personal a revisar y de pronto se ubica una fuga.
“No está diseñado para eso, porque tendríamos que colocar sensores en todas las tuberías y eso es incosteable para nosotros, pero sí nos ha permitido detectar el problema”, sostiene.
El sistema de telemetría estará monitoreando 3,548 (63.5%) de los 5,588 litros por segundo de la producción total.
En cuanto a las dos primeras estrategias, el director general también menciona los siguientes conceptos:
—De 2019 a 2021 se instalaron 33 equipos de bombeo y 12 sopladores lubulares (equipos para el tratamiento del agua), todos nuevos. También se rehabilitaron 196 equipos electromecánicos, entre motores, bombas, válvulas de control, etcétera.
—Una parte clave del proceso es la mejoría en las lecturas de consumo. En tres años adquirimos 74,887 nuevos medidores. Si tomamos en cuenta que hay 371 mil usuarios de la Japay, entonces tenemos que al 20% ya les pusimos aparatos nuevos. Ese porcentaje representa 74,000 usuarios, tres veces el número que tiene Progreso.
—Con esos cambios estamos a la mitad de los medidores que encontramos con desperfectos al principio de la administración, que eran 150,000. Una meta en los próximos tres años es abatir el número de medidores inservibles, que no arrojan las lecturas correctas.
—Una lectura incorrecta arroja menor eficiencia física. Si algún usuario tiene un medidor en mal estado se le cobra, por ejemplo, un volumen de consumo estimado de 20 a 24 metros cúbicos. Esto quiere decir unos 333 litros diarios. Normalmente, un estándar internacional de consumo, en una zona con disponibilidad de agua como la nuestra, es de 200 litros diarios por persona. Si en esa casa hay cuatro personas —incluso el personal que ayuda en las labores de la casa cuenta—, el consumo real es de unos 800 litros diarios, pero se le cobran 333. Cuando se cobra el mínimo hay pérdidas, porque se está enviando un volumen de agua y se factura menos. Parecería que se pierde en fugas mucha agua que sí se está consumiendo.
—La recuperación de caudales es otro tema relevante. Un caso representativo es la reparación de la macrofuga en la calle 64 entre 35 y 37, en el centro de la ciudad. Se puso fin a 21 años de desperdicio, después de 47 horas ininterrumpidas de trabajo. Fueron meses de planeación para que nos llevara solo esas 47 horas sin causar mayores perjuicios a medio millón de personas.— ÁNGEL NOH ESTRADA
Agua potable La telemetría y otros avances
El sistema de telemetría se consolidó en 2021 como factor clave en la estructura de Japay.
Ajustes según la demanda
Con ese sistema —su nombre oficial es Sistema de Automatización y Control de Telemetría— se podrá reducir el volumen de agua que envían las plantas de la Japay a la red de distribución, a fin de ajustarlo a la demanda de cada zona y, por consiguiente, mejorar la eficiencia. La producción se mantiene en 5,588 litros por segundo, las 24 horas del día, desde 2018.
Producción y cobro
En 2018 solo se facturaba el 25% del volumen de producción. Es decir, se cobraban apenas 25 de cada cien litros que salían a la red. Hoy la eficiencia física es de 36%, en buena parte con estrategias como la modernización de equipos y la reparación de fugas.
Nuevos medidores
En tres años se han adquirido 74,887 nuevos medidores, para mejorar la lectura del consumo. En total hay 371 mil usuarios de la Japay, lo cual significa que 20% ya tiene equipos nuevos, de moderna tecnología. Ese porcentaje representa 74,000 usuarios, tres veces el número de Progreso.
