• Hasta 80% de los productos consumidos en Yucatán depende del transporte terrestre, dice una especialista al hablar del subsidio a la gasolina
  • Reducir subsidios elevaría costos de vida en el estado: una economista alerta sobre posibles efectos en alimentos, servicios y transporte

“El impacto de eliminar subsidios al precio de los combustibles sería tremendo, sobre todo negativo especialmente en Yucatán, donde la mayoría de los productos que consumimos llega por tierra desde el centro del país”, declara María Antonieta Pacheco Pantoja, economista y doctora en gobierno, maestra e investigadora en administración pública de la Universidad Anáhuac Mayab.

La maestra recuerda que Yucatán enfrenta desafíos geográficos y logísticos únicos que agravan la situación. “Casi el 80% de lo que consumimos proviene de otras regiones y cualquier aumento en los precios de los combustibles se traduciría en un incremento en los costos de transporte, lo que a su vez elevaría los precios de los productos en los supermercados”.

Sobre la importancia de los subsidios a los combustibles (de donde viene el aumento en su precio) y el impacto que su eliminación tendría en la economía local, destaca que estos subsidios son un mecanismo vital para contener el aumento de precios no solo de la gasolina, sino de una amplia gama de bienes y servicios que dependen del costo del transporte.

“Los subsidios a los combustibles son una gran ayuda para la población. Funcionan para evitar que los precios de la gasolina se disparen, lo que a su vez ayuda a contener los costos de otros productos esenciales”, explica.

“El impacto de eliminar estos subsidios sería tremendo y negativo, especialmente en Yucatán, donde la mayoría de los productos que consumimos llega por tierra desde el centro del país”.

En entrevista que concedió al Diario sobre el tema, señala que el subsidio al valor de la gasolina es para controlar su precio por medio del impuesto que se le aplica y, por lo que acaba de anunciar la Secretaría de Hacienda, el gobierno al parecer está aplicando un 80% de subsidios al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS), cuando anteriormente aplicaba 81.20%.

“Me parece que estamos pagando, o más bien el gobierno nos está pagando, de los subsidios en la gasolina verde (magna), estaba en menos de 30%. Se redujo del 31% a 26%, casi 27%”.

“O sea, el gobierno antes pagaba dos pesos por litro y ahora está pagando menos de dos pesos por litro, solo un peso con 80 centavos, por eso aumentó en la venta directa. Antes nos ayudaba con dos pesos, digámoslo así y ahora nos ayuda con un peso 80 centavos”, informa.

En el caso de la premium, “el gobierno ayudaba con un peso 50 centavos por litro, y redujo el subsidio en más de 50 centavos por litro la ayuda”, dijo.

María Antonieta Pacheco señala que también impactó en el diésel, que se queda casi el mismo 80% porque es lo que más se gasta, no se movió mucho, fue de algunos centavos.

La especialista destaca que por eso lo mejor sería que no se mueva el subsidio al combustible “porque son una gran ayuda”.

“Funciona como un mecanismo para que no aumenten tanto los precios de la gasolina, por su impacto, para que no aumente tanto el precio de los demás productos, porque con los combustibles en general se mueven muchas cosas”, indica.

“El movimiento de mercancías de materia prima, así como bienes terminados, el movimiento de las personas, el movimiento en general… Estamos en constante movimiento: de mercancías, bienes, servicios, de personas, todo depende del combustible, de las gasolinas, por eso su precio impacta”, reitera.

Por eso advierte que eliminar estos subsidios podría amplificar la ya elevada tasa de inflación en la región.

“Estamos viendo un aumento en la inflación interanual, quitar los subsidios significaría un golpe directo al poder adquisitivo de las familias yucatecas”, comenta la entrevistada.

“Esto no solo afectaría el bolsillo de los consumidores, sino que también impactaría negativamente en el ingreso familiar, el movimiento de la economía y más a Yucatán”, insiste.

“Un 80% de los productos de la canasta básica no se produce aquí, lo que significa que su transporte está directamente ligado al costo del diésel subsidiado. Un aumento en este costo podría elevar significativamente el precio de alimentos y otros bienes”, remarca.

En su opinión, “los sectores más vulnerables serían los que menos pueden afrontar un aumento en los precios”.

Las familias priorizarían la compra de alimentos y transporte, mientras que sectores como la ropa, los restaurantes y los servicios no esenciales serían los primeros en ver una caída en la demanda”, agrega.

David Domínguez Massa, reportero de la Agencia Informativa Megamedia- Tiene 41 años de trayectoria periodística, y es colaborador de Grupo Megamedia desde 2000. Premio Nacional de Periodismo en 2006, se especializa en temas de política, gobierno y electorales.