MÉRIDA.- La maestra Mercy Novelo Yeh denunció discriminación y violación a sus derechos laborales a manos de la Secretaría de Educación del Gobierno del Estado de Yucatán (Segey) y directivos de la escuela primaria “Elvira Parra Ávila“, de donde la corrieron a pesar de tener ahí su base laboral.
La mujer explicó que los agravios que recibe son parte de un problema que comenzó en 2018, cuando comenzó a levantar la voz en contra de las anomalías que hay en los servicios de Usaer. Explicó que en el 2018 trabajaba en la Unidad de Servicios de Apoyo a la Educación Regular (Usaer) 1, ubicada en la escuela “Distrito Federal”, del centro de Mérida.
“Tuve un accidente y estuve de ‘constancia médica’ (incapacidad), pero en ese tiempo el director Miguel Rosado Peón falsificó mi firma para enviar a un niño a Centro de Atención Múltiple”, señala la mujer.

Al enterarse de esto, la maestra, dijo, levantó la voz y comenzó a evidenciar las anomalías que existen; luego de eso la enviaron a la Usaer No. 2, ubicado en la escuela “Elvira Parra Ávila”.
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“Aquí yo pensé que iba a estar más tranquila, pero no. Comencé a ser hostigada por la maestra Genny Canul Ceballos, directora de la Usaer”, explica la maestra.
Denuncia el caso ante la Fiscalía de Yucatán
Por las agresiones sufridas y por los problemas que ya tenía encima, la maestra decidió interponer una denuncia ante la Fiscalía General del Estado, acusando al director Rosado Peón de falsificación y usurpación y a la maestra Genny de violencia institucional, la cual quedó asentada en la carpeta número 5181/2021.
La docente continuó relatando que así llegó la pandemia y ella tuvo un problema visual, por lo que le fue imposible seguir dando clases vía remota, por lo que, explica, tuvo que contratar una suplente. Al poco tiempo, por su incapacidad visual, a la maestra la comisionaron al Centro de Atención Múltiple 3, comisión que venció el 31 de diciembre.
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“Hoy me presenté aquí a la escuela que me corresponde, porque aquí tengo mi base. Pero me sacaron por la directora Ana Rosa Esperón y la directora Genny de Usaer. Me dijeron que no pertenezco aquí, no me dejaron trabajar y me dijeron que ni en la puerta me puedo quedar”, señala la maestra.
“Me dejaron en la calle, de la noche a la mañana, la Segey me dejó en la calle“, relató entre llantos.
En un momento dado salió del plantel la maestra Diana Durán, supervisora de la zona, a quien la maestra Mercy confrontó y cuestionó. La supervisora simplemente le dijo que sí, su base estaba en esa escuela, pero que iban a revisar la situación para saber qué hacer.
La maestra pidió a las autoridades tomar cartas e el asunto, pues por levantar la voz la están acosando, hostigando y demás sus compañeros de trabajo la humillan.- Gabriel Chan Uicab

