Francisco V.A., pide a las autoridades estatales y federales que atiendan la violación a sus derechos humanos ejercida por una empresa constructora que lo hostiga y mantiene sin energía eléctrica ni agua potable desde hace meses.

Enfermo de un mal degenerativo que le causa discapacidad, Francisco decidió vivir en Yucatán porque, dice, se ubica en una zona cálida y eso es benéfico para su salud.

Hace varios meses llegó a México y realizó los trámites necesarios ante la Secretaría de Relaciones Exteriores para comprar un modesto departamento en el edificio “Romina”, en la colonia Xoclán Susulá.

Él explica que ha pagado poco menos de la mitad del precio del departamento y cuenta con el dinero para pagar la totalidad del mismo, pero no lo ha hecho porque la constructora encargada del proyecto ha incumplido el contrato. En agosto de 2021 le entregaron la vivienda, pero hasta la fecha no se han firmado las escrituras.

“Me han estado dando largas y largas. Además, me la entregaron sin agua potable ni energía eléctrica”, señala.

Además, agrega que empleados de la constructora le colocaron un “diablito” para que pueda tener luz y le suministraban agua por medio de un pozo construido por la misma empresa.

Un arreglo con la constructura

Al detectar anomalías en el edificio trató de llegar a un arreglo con la constructora por medio del diálogo, pero no le resolvieron nada. Acudió a la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) a presentar una queja, que quedó asentada con el número de expediente PFC.YUC.B.3./2503-2021. Hasta la fecha tampoco le han resuelto algo.

También realizó diferentes trámites ante la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y ante la Japay para regularizar su situación. La primera empresa le dio un contrato para que le puedan suministrar energía eléctrica y un medidor. Pero, asegura el quejoso, en represalia por la queja ante la Profeco trabajadores de la constructora le quitaron los cables que suministran la energía eléctrica a su departamento.

Por el lado de la Japay, ésta le respondió con el oficio número GSA/0184/2022, en el que le señalan que la empresa constructora inició un trámite para suministrar agua potable, pero no ha cumplido con la entrega de la documentación para efectos del trámite, de manera que no le pueden suministrar el vital líquido a su departamento.

El quejoso señala que acudió a la Codhey a interponer una denuncia, la cual quedó asentada con el número 107/2022.

Ante las amenazas y agresiones que sufrió el día que le quitaron los cables, cuando fue hostigado por personas que llegaron en tres camionetas, interpuso una queja ante la Fiscalía General del Estado, la cual quedó asentada en la carpeta de investigación G9/993/2021.

En ninguna de estas instituciones ha logrado que la constructora suspenda el hostigamiento y le permita tener luz y agua.

“¿Cómo es posible que no exista un mecanismo legal que me permita tener luz y agua?”, se pregunta. “Vivo desde hace meses por debajo de los límites de los derechos humanos”.

Francisco considera que en la compra del departamento fue víctima. “Me engañaron desde el principio”.

“Sé que me queda el recurso de la embajada y podría hacer de esto un problema diplomático, pero no quiero llegar a esos límites”, añade.

El afectado pide a las autoridades su apoyo para solucionar su problema, pues desde hace cuatro meses vive en estas condiciones inhumanas, que empeoran ahora en esta temporada de altas temperaturas.

Gabriel Jesús Chan Uicab es licenciado en Periodismo y Ciencias de la Comunicación; en 2011 ingresó a Grupo Megamedia, primero en la división de Medios Ligeros. Actualmente es reportero de las fuentes policíacas y de seguridad (Fiscalía, Juzgados…) en la Agencia Informativa Megamedia.