“Tenemos prisa, llegó la hora de radicalizar las acciones de contención del cambio climático. Llegó la hora de la descarbonización, es el momento de apurar el paso, hay muchos proyectos para hacerlo y seguro saldrán más”, afirmó ayer en esta ciudad el senador priista Jorge Carlos Ramírez Marín.
El legislador inauguró el evento de presentación de proyectos de base tecnológica en materia de cambio climático y descarbonización del planeta.
En este acto, presidido también por Javier López Casarín, diputado federal del PVEM, se presentaron proyectos en los que se plantea, por ejemplo, lo importante que es la costa yucateca para proyectos de generación de energía marítima, un “cosechador de agua de la atmósfera”, y se anunció que en Sudzal se desarrollará un proyecto de abejas y otro para elaborar plantas aromáticas y de esencia, con inversiones privadas de hasta seis millones de dólares.
Ramírez Marín y López Casarín encabezaron el evento en su calidad de presidentes de las comisiones de Ciencia y Tecnología, el primero en el Senado y el segundo en la Cámara de Diputados, como parte de las acciones conjuntas que realizan para concretar los proyectos y trabajos en favor del medio ambiente.
En su mensaje López Casarín dijo que ahora con profesionalismo y preparación ya se están abordando estos temas. Preguntó a los presentes dónde piensan que estarán en 50 años, ya que deben de considerar que son los agentes del cambio y es el momento para hacerlo.
Al concluir la reunión Ramírez Marín anunció que de todos los proyectos presentados al menos dos ya se concretaron en Sudzal.
“El proyecto de las abejas es un hecho, ya el estudio se realiza. Consta de cuatro partes, el estudio geográfico, la factoría, es decir, la planta que producirá las tortas proteicas para las abejas; el laboratorio para identificar tanto temas de sanidad como de producción y calidad de la miel y su procedencia, y una planta de envasado para que los procesos se junten”, explicó.
El senador añadió que estas plantas estarán al servicio de los productores y las comunidades, ya que el Ayuntamiento de Sudzal tiene particular presencia en el proyecto aportando los terrenos. La inversión es privada, por parte del Grupo Sustenta, representado por Jorge Isaac Hurtado Elías, quien presentó el plan en el evento. Ya cuenta con los fondos autorizados para que se haga.
El legislador priista señaló que el segundo proyecto ya concretado, siempre en Sudzal, es el de tecnologías de agricultura protegida, “pero de alta tecnología que busca desarrollar plantas aromáticas y de esencia, todas estas que sirven para la cocina. Son muy particulares y con un plan para el azafrán, que estará primero en una etapa de investigación y prueba antes de hacerse masivo. Ambos son un hecho concreto”.
En cuanto a las inversiones para estos proyectos, dijo que en el caso de las abejas será de alrededor de tres millones de dólares, y para lo de las plantas aromáticas casi tres millones por hectárea. La primera será como plan piloto y se espera que puedan llegar a 90 hectáreas, de acuerdo a la posibilidades que la empresa descubra o encuentre en el suelo y en la capacidad de trabajo.
Ramírez Marín precisó que para el proyecto de las abejas se podría emplear de 60 a 70 personas, y en el segundo de la tecnología de las agriculturas podrían llegar hasta 400. Todo sería con capital privado.
De los otros proyectos, Enrique Alvarez del Río, del grupo Genera, al presentar el de Generación de Energía Eléctrica mediante aerogeneradores en el mar, concretamente en la costa norte de Yucatán, afirmó que el Estado tiene mucho futuro en estos planes.
Explicó que, existe una ruta crítica para desarrollar en los primeros dos años este plan que garantice su viabilidad técnica, jurídica ambiental, social y financiera, de tal manera que sea ejecutable al tercer año con participación privada.
“Se ha verificado que el potencial eólico en la costa norte de Yucatán es adecuado para un proyecto de esta magnitud”, recalcó.— David Domínguez Massa
Otro de los proyectos fue el que presentó Luis Angel Esteban, del grupo AxisiMA, denominado Sistema Integral de Ingeniería Costera, enfocado al rescate y elaboración de arrecifes, con lo que además se ayudaría a evitar la erosión de las playas, considerando que hoy en día más del 50% de los arrecifes de corales se han perdido, y más del 70% de las playas se encuentran en proceso erosivo mundial.
Alfonso Hernández Mayen, de Global Aquaduct, presentó el proyecto “Cosechador de Agua de la Atmósfera”, que consiste en una tecnología patentada inspirada en el ciclo del agua del planeta. Es un sistema que cosecha el vapor de agua contenido en la atmósfera y lo convierte en agua ultra pura, a bajo costo, en cualquier lugar y todo el tiempo.
Mitzi Yanin Ayala Campos, de Mar Alive, vía Zoom presentó un proyecto de “Manejo Integral de sargazo hasta depósito de sumidero de CO2 para la generación de certificados azules”, que ya se aplica en Quintana Roo, y se podría traer a las costas de Yucatán.
Para resaltar la importancia de estos proyectos y otros más que esperan se presenten, Ramírez Marín lo celebró, ya que están en la ruta de la descarbonización que la Península de Yucatán requiere, es decir, un sistema integral de restauración de arrecifes para la recuperación de ecosistemas costeros, almacenes de energía por rebombeo hidráulico, 3 de azoteas verdes, recolección y procesamiento de sargazo.
El senador añadió que el doble desafío de mejorar la eficiencia energética y la descarbonización parecen dos procesos, pero en realidad es uno solo que se necesitan entre sí.
Explicó que la descarbonización eficiente tiene como meta la neutralidad en carbono al menor costo posible, propiciando que cada uso final de la energía reduzca sus emisiones utilizando la alternativa más competitiva. Este es el principio: la neutralidad de carbono es competitiva, dijo.
“Descarbonizar a todas las áreas de la economía y avanzar sobre otras rutas de descarbonización en actividades como el transporte marítimo, la aviación, el transporte pesado o la industria a alta temperatura para los que la electrificación no es posible o competitiva. Todos tenemos que avanzar hacia la neutralidad”.
“No estamos ante una cuestión de buenas intenciones, sino de procesos que implican cambios en los hábitos de vida personales, como de métodos de prevención y mitigación en la producción y en la gestión pública. Incluso hemos de preguntarnos si nuestras prácticas digitales tienen vicios que gastan energía inútilmente”, afirmó.
