Orlando Paredes Ceballos, médico internista e infectólogo del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), advirtió que si bien la viruela símica no ha mostrado alta mortalidad, no es algo que se deba tomar a la ligera.

“Es una enfermedad no considerada de alta mortalidad, ¡y qué bueno!, pero sí se presentan algunas complicaciones”, subrayó el especialista. “Entre ellas están las infecciones bacterianas de la piel, sobre todo si tenemos la manía de agarrarnos las lesiones”.

El doctor Paredes Ceballos es coordinador del área Covid-19 del Hospital Regional General T-1 del IMSS y ha recibido la condecoración Miguel Hidalgo por su buen desempeño en la atención de la emergencia sanitaria.

Como ya informamos, hace unos días ofreció una plática sobre la viruela símica a integrantes de la asociación civil Sinergia con Sentido, en la que abordó antecedentes de la enfermedad, la situación que prevalece en México —y en Yucatán en particular— y las precauciones que se deben tomar.

La mayoría de los socios de Sinergia con Sentido, que preside el doctor Russel Rodríguez Sánchez, son médicos o personal de otras áreas de la salud, jubilados y activos. Por lo tanto, algunos conceptos de la plática se enfocaron en el manejo médico del padecimiento.

Al final se entregó un reconocimiento al ponente, de amplia trayectoria, y los asistentes convivieron en una cena con ambiente de las fiestas patrias.

Entre otras cosas, el doctor Paredes dijo lo siguiente:

—Históricamente este virus no es nuevo. En 1958 fue identificado en primates, pero fue en 1970 cuando se detectó el primer caso en humanos. Esto fue en la región del Congo.

—En Estados Unidos se identificó el primer caso, en 2003. Fue por contacto de un humano con perritos de la pradera. O sea, fue zoonosis, una infección de animal a humano.

—En 2017 ocurrió en Nigeria el mayor brote documentado hasta el momento. Lo que nos preocupa ahora es que ya no tiene que ser directamente de animal a humano, sino que puede ser de humano a humano.

—Una causa de la expansión de la enfermedad es la globalización. Hoy podemos estar en México, mañana en Inglaterra, después en Portugal, y esto facilita las cosas en todo tipo de infecciones, como pasó en Covid.

—El 23 de julio de este año, el director general de la OMS (Organización Mundial de la Salud) declaró que el brote de la viruela símica constituye una emergencia de salud pública de importancia, porque empieza a afectar a más de 75 países y el número de casos va en ascenso.

—Esto empieza a tener un impacto de salud pública y es por eso que tenemos que ponernos a revisar el tema, porque ya no es algo local sino que empieza a repercutir en todos.

—Siempre nos preguntamos: si desde 1980 ya había casos, ¿por qué ahora ha cambiado? ¿Qué ha cambiado en el virus, en nosotros, en el mundo, para que haya más casos en todos los países?

—Hay varias teorías. Entre ellas la deforestación, el crecimiento demográfico, la invasión del hábitat de los animales… Esto permite mayor contacto con los animales y mayor riesgo de transmisión de la enfermedad. A esto se agrega, como les decía, la interconexión mundial. Todo esto explicaría el mayor número de casos.

—Hasta el 17 de agosto se habían confirmado 18,659 casos en América, con Estados Unidos en primer lugar, seguido de Perú y Brasil.

—México no es de los países con más casos, pero esto tiene que ver con el número de pruebas que podemos hacer para identificar a los pacientes. Pasó con Covid, que en un principio estaban muy controladas las pruebas y esto limitaba la realidad en el tema de contagio.

—Lo mismo está pasando con la viruela símica. Solo se puede hacer (la prueba) vía Indre (Instituto de Diagnóstico y Referencia Epidemiológicos). Puede ser una causa de subregistro de casos.

—Si bien no es una enfermedad de transmisión sexual, sí se ha visto que la mayoría de los casos del nuevo brote es en pacientes con VIH. No sabemos cuál sea la asociación directa, pero sí llama la atención.

—Respecto a la edad y el sexo, el 97 por ciento de los casos son de hombres. No significa que no les pueda dar a las mujeres, pero es más probable en hombres.

—El grupo etario más afectado es, principalmente, de 30 a 39 años, o sea, pacientes en edad productiva.

—¿Cómo se transmite? Puede ser en contacto directo con animales infectados, con sangre, líquidos corporales, lesiones en la piel, mucosa… Hay que recordar que el contagio puede venir de varios mamíferos, no necesariamente el mono. Se llama viruela símica porque fue en simios donde se descubrió.

—De persona a persona, el mecanismo con mayor nivel de evidencia para contagio es el contacto directo. Esto quiere decir que si toco a un paciente con las lesiones, el riesgo de contagio para mí es mayor.

—Otra vía de contagio son las gotitas respiratorias. Este mecanismo de transmisión no está totalmente comprobado, pero se sospecha, y ante la duda, la OMS recomienda el uso de cubrebocas al atender este tipo de contagio.

—En cuanto a los síntomas, el período de incubación es de 5 a 21 días. Por eso si un médico u otro personal de salud tiene contacto con un paciente sin el equipo de protección correcto, el tiempo que tiene que estar en período de vigilancia es de 21 días.

—Después empieza la fase invasiva. Lo primero que se presenta es fiebre, dolor de cabeza, aumento del tamaño de los ganglios, cansancio… Puede dar dolor en la región lumbar y dolor de garganta, y al tercer día de que empieza la fiebre se presenta el exantema (erupción de la piel).

Al final de su charla, el médico expuso detalles de casos atendidos localmente.— ÁNGEL NOH ESTRADA

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