“Pregunta si es aquí, son oficinas de Pemex, ¿para qué van a querer un colchón aquí?”, dijo un cargador a su compañero después de bajar un colchón individual de un camión.

Algo inseguro y apenado, el segundo trabajador ingresó al predio marcado con el número 278-F de la calle 7 del fraccionamiento Del Norte, donde funcionan las oficinas administrativas de la coordinación médica de Pemex.

Después de tocar la puerta de madera y esperar unos cuantos segundos, salió un joven.

—Disculpa, nos mandaron a esta dirección por el señor Dena, es por un colchón —le dijo el muchacho.

—Déjame preguntar —le respondió el empleado de la paraestatal, mientras los cargadores se anticipaban a la petición de subir el colchón a un segundo piso, señalándose uno al otro que no les correspondía, hasta que de nuevo se abrió la puerta.

—Sí, es para acá. Me dicen que si lo pueden subir (al segundo piso) y les damos 100 pesos —le comentó el empleado de la estatal a uno de ellos y aunque ya lo habían “discutido”, aceptaron la oferta.

—Disculpa, yo soy reportero. Busco al doctor Raúl Dena Álvarez (encargado del servicio médico en la región), es para saber si nos puede compartir alguna postura sobre la protesta de los jubilados y pensionados de Pemex —dijo un muchacho que estaba cerca observando lo que sucedía con el colchón.

—Espéreme un momento —le contestó el joven trabajador de Pemex, quien después de unos minutos salió otra vez a la terraza de la casa, donde esperan los derechohabientes a ser atendidos, pues no les está permitido ingresar.

Entonces señaló que el doctor no da declaraciones y que solamente puede ser mediante la oficina de comunicación social de Pemex.

—¿Podría darme algún teléfono de esa oficina o cómo los contacto? —le indicaron.

—No. No sabemos los datos —afirmó el administrativo de Pemex.

—Oiga… ¿y el colchón para qué servirá? —se le cuestionó.

—No sabría decirle —respondió el joven y se volteó rápidamente para atender a los derechohabientes que solicitaban se les autorice atención médica.

Mientras, la calle 60 Norte de Mérida, frente al consulado de Estados Unidos, continúa cerrada al tránsito vehicular por jubilados y pensionados de Pemex, quienes desde hace 21 días solicitan al gobierno federal y a la paraestatal que garanticen su derecho a la salud.

Como muchas otra veces Servio Rosado Aparicio, líder de los petroleros inconformes, señaló que continúan firmes en la lucha y van a continuar hasta que sus demandas sean escuchadas.

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