MÉRIDA.- El suicidio es un suceso doloroso y devastador para los familiares cercanos de quien acaba con su existencia. Para concienciar y visibilizar  los alcances y beneficios del apoyo de psicólogos y tanatólogos en el proceso de duelo, la agrupación “Ancla de la Esperanza” realizó una marcha en Mérida.

Cada tercer sábado de noviembre se conmemora el Día Internacional de los Sobrevivientes del Suicidio, una fecha en la cual se reflexiona en torno a aquello que deja el suicida cuando logra su cometido y cómo los familiares cercanos deben superar el doloroso momento por el que pasan.

Fundada en 2020, “Ancla de la Esperanza” es un grupo de autoayuda para  sobrevivientes de las víctimas de suicidio, por medio de  dinámicas y estrategias que van desde el acompañamiento, la escucha y el respaldo emocional hasta la canalización de casos particulares con profesionales especializados.

Esta agrupación acordó realizar una marcha conmemorativa a la fecha, pero lo hizo ayer por la mañana en los andadores del parque de la colonia Alemán. Acudieron unas 20 personas.

Muy complejo el duelo al ocurrir casos de suicidio

Unos 20 participantes, la mayoría vestidos de blanco y  amarillo, algunos llevando imágenes de sus seres queridos, dieron algunas vueltas al parque de la colonia Alemán para llamar la atención de quienes se encontraban en el lugar y reflexionar sobre el impacto que tiene el suicidio en los familiares.

“El suicida acaba con su vida y le pone fin, pero para los familiares que quedan  es el inicio de un proceso de duelo muy complejo que debe estar respaldado por ayuda profesional”, comentó Marilu Ancona Rosas, quien encabeza la agrupación “Ancla de la Esperanza”, que organizó la marcha.

“Hay muchos sentimientos en los familiares, de responsabilidad y culpa, de impotencia, de no haber estado atento a las señales. Muchas cosas pasan por la mente de los sobrevivientes de un suicidio, y es ahí donde el apoyo de psicólogos, tanatólogos y especialistas se vuelve necesario para llevar un duelo adecuado y evitar que los familiares caigan en estados depresivos tan fuertes que puedan conducirlos a tomar la misma decisión fatal de su familiar”.

“El suicidio es multifactorial. A veces solo vemos la punta del iceberg de la problemática, pero lo que sí es una constante es que existe un trastorno fisiológico que impide a la persona ver con claridad y dimensionar la situación que le afecta”, indicó.

Por su parte, la tanatóloga Rita Ortiz Monsreal explicó que en ocasiones la ayuda profesional que requiere la persona en duelo debe complementarse con el uso de algún tipo de medicamento o fármaco controlado, situación que no siempre están dispuestos a aceptar algunas personas por temor a volverse adictos.

“La verdad es que hoy día hay formas de sobre llevar un duelo por el suicidio de un familiar o ser querido que requiere de algún medicamento para complementarse; tenemos que romper esa idea de que el uso de un fármaco nos volverá adictos, creo que todo es cuestión de control y balance. Es un proceso que debe darse de modo paulatino”, aseveró.

Debido a la pandemia del Covid 19 hasta ahora las sesiones de trabajo, dos veces al mes, se han realizado de manera virtual. Se espera que a partir de enero ya se realicen de modo presencial en una sede que pronto se daría a conocer. Para mayores informes en redes sociales la agrupación se encuentra como “Ancla de la Esperanza”.

Emanuel Rincón Becerra, reportero de la Agencia Informativa Megamedia (AIM). Es licenciado en Ciencias de la Comunicación con 32 años de trayectoria en periodismo; ingresó a Grupo Megamedia en 1994. Se especializa en turismo, arqueología, vida empresarial, historia, arte, cultura y fotografía.