“El Covid-19 seguirá causando brotes entre las poblaciones susceptibles ocasionando de igual manera casos graves y muertes, incluso cuando sea endémico, pues endemia no significa que no sea peligroso”, señala el doctor Manuel Baeza Bacab, especialista en inmunología clínica y alergias.
Sin embargo, aclara, si bien las enfermedades endémicas continúan propagándose de una persona a otra tanto a nivel local, como regional o mundial, la propagación se da de una forma estable o controlada.
La opinión del doctor deriva de las declaraciones del virólogo alemán Christian Drosten de que el Covid-19 dejó de ser pandemia y ahora es endemia, tal como él mismo había predicho en una entrevista con el Diario el mes pasado.
“Nuestra apreciación parece ir en el camino correcto pues algunos expertos, como el virólogo alemán Christian Drosten, afirman que estamos viviendo la primera ola endémica de Covid-19. Sin embargo, los cambios más notorios los podremos ver hasta la temporada de verano cuando hemos tenido los brotes más graves de la enfermedad”, dice el doctor.
¿Cuánto dura una pandemia?

Aclara que no existe una fórmula para predecir con certeza cuánto tiempo tarda una enfermedad pandémica en volverse endémica, y, de acuerdo con la OMS: es un juicio algo subjetivo porque no se trata solo de la cantidad de casos, sino también de la gravedad y del impacto a nivel mundial.
En entrevista, el doctor Baeza Bacab dice que epidemia, pandemia y endemia son conceptos que se aplican a diversos padecimientos infecciosos como el Covid-19.
Explica que epidemia es un brote o incremento de personas enfermas que supera el número de casos esperado de un padecimiento que se propaga rápidamente a través de una comunidad, como podría ocurrir con influenza o gripe.
La pandemia, en cambio, es una epidemia que afecta a muchos países por lo tanto traspasa las fronteras internacionales y afecta a un gran número de personas a nivel mundial, como está ocurriendo actualmente con Covid-19, la cual fue decretada oficialmente por la OMS como pandemia el 11 de marzo de 2020.
La endemia, dice el doctor Baeza, está relacionada con la pandemia y la epidemia, pues se sigue propagando de personas a persona a nivel local, regional o mundial, pero de forma estable o controlada”.
La endemicidad, explica el doctor, no tiene que ver con la peligrosidad del virus o gravedad de la enfermedad, sino que su estabilidad se traduce en predicción como sucede, por ejemplo, con la influenza que de pandémica pasó a ser endémica.
“Nos permite estimar cuántas personas contraerán la enfermedad y cuándo es más probable que se enfermen, lo que permitirá a las autoridades de salud establecer medidas preventivas de salud pública que ayuden a contener la enfermedad con un menor impacto en las personas y sin poner en riesgo la prestación de los servicios de salud como ocurrió con las primeras oleadas de Covid-19”.
El Covid-19 no a desaparecido
Sin embargo, el doctor aclara que el Covid-19 no ha desaparecido y nunca desaparecerá, “lo que sí va a terminarse es la emergencia de salud mundial o pandemia, la cual llegará a su fin cuando el padecimiento se vuelva endémico, pero el virus no va a desaparecer, tal como ha ocurrido con otros padecimientos infecciosos”.
El doctor Baeza precisa que una enfermedad endémica produce un menor número de casos y un menor número de pacientes graves y de fallecimientos, tal como está ocurriendo con la aparente “ola endémica” de Covid-19 en Yucatán, donde los casos se han incrementado, pero en número menor a las olas previas cuando se comprometieron los servicios de salud, y aunque la mortalidad no ha desaparecido se mantiene muy baja y las hospitalizaciones tampoco se han disparado.
El doctor Baeza Bacab también señala que el riesgo mayor es la mutación del virus.
“Sabemos que cada infección es una oportunidad para que mute y aparezca una nueva variante tan peligrosa como la cepa salvaje o la delta y tengamos una nueva oleada de muchos casos y fallecimientos. Aunque los virus pueden evadir al nuestro sistema de defensa inmunológico, no debemos bajar la guardia y debemos continuar con la vacunación, de preferencia con las vacunas bivalentes como Pfizer y Moderna que han demostrado una buena eficacia”.
Sobre las medidas preventivas inespecíficas como el uso de cubrebocas e higiene general, el especialista dice que son una ayuda significativa para evitar la infección, principalmente, cuando la transmisión comunitaria del virus es alta, como en San Luis Potosí donde se ha regresado al uso obligatorio de cubrebocas en espacios abiertos y cerrados.
