Con las 12 campanadas de la medianoche este domingo estaremos recibiendo el Año Nuevo, con todos esos deseos y esperanzas depositadas en 2023 para lograr propósitos y metas.
Nada ejemplifica mejor el cierre y la apertura de ciclos que el tránsito de un año a otro. Aunque alcanzar nuestros anhelos en buena parte depende casi exclusivamente de la voluntad y la disciplina de cada quien, lo cierto es que la inmensidad del cosmos casi siempre nos tiene reservadas sorpresas para bien o para mal.
Con la llegada del Año Nuevo las personas realizan toda clase de rituales a veces por superstición o muy conscientes de lo que están haciendo, pues la suerte es algo inherente a la naturaleza humana y nunca está de más que la diosa fortuna nos eche una mano.
Laura Manzano, tarotista del Portal Violeta, explica que más allá de las creencias religiosas de cada persona, los rituales de Año Nuevo convergen en un momento en el cual las energías espirituales son muy fuertes.
Es un tiempo propicio para llamar los deseos y anhelos del alma, por esa razón existen numerosos rituales tendientes a canalizar las energías positivas hacia determinado objetivo.
Sin embargo, como todo ritual, no basta solamente realizarlo, debe haber fe y confianza en quien lo pone en práctica para que pueda surtir efecto.
Los rituales más populares sin duda son:
Uvas: Se dice que a la par con las 12 campanadas del reloj, justo a la medianoche, momento que marca el inicio del Año Nuevo, es importante comer 12 uvas, una por cada mes del año y pedir un deseo por cada cual. Esta tradición al parecer tiene su origen en España, en la región de Alicante, desde donde los agricultores la hicieron muy popular.
Ropa interior: Esta es uno de los rituales más arraigados. Se dice que recibir el Año Nuevo usando ropa interior roja o amarilla atraerá el amor o la abundancia económica, respectivamente. Si bien es cierto que en la actualidad se han diversificado los colores de estas prendas para otorgarles otros sentidos, como pueden ser la salud y la buena suerte, lo cierto es que los colores rojo y amarillo son los más utilizados.
De hecho no basta solo portar estas prendas. Para mayor efectividad, deben ser nuevas y obsequiadas por otra persona.
Maletas: Este es uno de los rituales preferidos por muchas personas. Salir a la calle y darle una vuelta a la manzana cargando maletas justo a la medianoche. Se acostumbra en aquellos que quisieran viajar en el año que está iniciando. Las maletas no tiene que llevar equipaje, tan solo se sale e la casa con ellas y se regresa.
Escoba: Sacar la escoba y comenzar a barrer por toda la casa para deshacerte de las energías negativas del año anterior es otro ritual que mucho se acostumbra. Todos quieren comenzar el año nuevo con las mejores vibras y por esa razón se barre la casa con mucho vigor, para echar a la calle lo malo y dar la bienvenida a lo bueno.
Borreguitos de la abundancia: Nada como recibir uno de estos símbolos de la temporada. Que te regalen uno de estos borreguitos blancos de la abundancia es la mejor forma de desearte un próspero Año Nuevo.
De los borreguitos cubiertos de lana se dice que atraen el dinero; mientras más te regalen más bonanza traerá el año que inicia. Lo ideal es colgarlos detrás de la puerta de entrada al hogar, como un signo de bienvenida a la abundancia y afuera se queda la miseria.
Escribir Propósitos: Al principio hablábamos de cerrar y abrir ciclos y que nada ejemplificaba mejor esto que la culminación del año viejo y la bienvenida al año nuevo. Quizá en ese espíritu es que la gente encuentra en éste el momento preciso para iniciar grandes proyectos o por lo menos dejar en claro la voluntad para alcanzar metas y objetivos en el año que inicia. Es por eso que plasmarlo por escrito es una forma de tenerlos siempre presentes, asumirlos como un reto, meta u objetivo, desde bajar de peso o dejar de fumar, hasta ser más empático con los demás o crecer laboralmente.
Escuchar “Yo no olvido el año viejo” en la voz de Tony Camargo: Si bien propiamente no es un ritual, este singular tema musical de jocosa letra y contagioso ritmo es toda una tradición para despedir el año y agradecer las cosas que éste nos dejó. Es curioso pero la expectación del año nuevo supera a veces por mucho las nostalgias y añoranzas del año que finaliza, pero “Yo no olvido el año viejo” trae a cuentas a la memoria para hacer un repaso de todo lo que nos dejó el año que se va.
Laura Manzano: Facebook como Portal Violeta, Cel. 9993352607
