El caso de despojo de un terreno a una persona de la tercera edad dio un giro: el Instituto Nacional Electoral (INE) informó a la víctima del robo que no existe un homónimo suyo, con datos idénticos sobre la fecha de su nacimiento, que supuestamente habría comparecido en una notaría para consumar la operación ilegal.

El afectado, quien se ha propuesto llegar al fondo del caso para poner en evidencia una vertiente más de la mafia inmobiliaria, realizó diligencias ante el instituto debido a que, según un dictamen del Consejo de Notarios de Yucatán, el fedatario involucrado en la compraventa verificó ante el INE la identidad del compareciente que se ostentó como dueño del predio.

Después de una verificación, según relató la propia víctima, el resultado oficial es que en todo México no hay un homónimo del auténtico dueño con los datos asentados en la escritura irregular.

Ante el contundente informe, el propietario pregunta cómo se pudo concretar el despojo y cómo pudieron avalar los notarios una operación fraudulenta.

Escándalo jurídico en Yucatán, el antecedente

El denunciante de este caso, del cual hemos informado con amplitud, es el ingeniero Raúl Ortiz Ruiz, de 74 años de edad.

De manera fortuita se enteró de que en marzo de 2021 se concretó la compraventa de un lote de su propiedad —con el antecedente de una hipoteca en diciembre de 2020 que él nunca realizó— ante la Notaría Pública número 7, cuyo titular es Jorge Hidalgo Aguilar y Aguilar.

Según la escritura inscrita en el Registro Público de la Propiedad y del Comercio, estuvo presente en la firma “Raúl Ortiz Ruiz”, de oficio ganadero y casado bajo el régimen de separación de bienes.

El verdadero dueño acudió a la Notaría 7 y, ante la falta de respuestas convincentes, presentó una queja ante el Consejo de Notarios.

Encuentro con el INE Yucatán

El presidente de este órgano, Héctor José Victoria Maldonado, declaró al Diario que no se halló responsabilidad de la Notaría, pues ésta cumplió los protocolos establecidos.

Entre los requisitos cumplidos, de acuerdo con el dirigente, estuvo la validación ante el INE de la identificación que presentó el supuesto vendedor.

El auténtico propietario tuvo recientemente nuevo encuentro en la Notaría 7. Al salir otra vez sin respuestas a sus inquietudes decidió acudir a las oficinas del INE para exponer su caso y conocer al homónimo que lo suplantó, ya que en las oficinas notariales no accedieron a mostrarle copia del documento que se habría exhibido.

En plática con uno de nuestros reporteros explicó que el personal del instituto le hizo varias preguntas y, luego de enterarse bien del asunto, verificó su identidad, con fotografía y huellas.

Seguidamente se procedió a buscar las homonimias. La revisión, explicó el ingeniero Ortiz, arrojó que en todo México —“y menos en Campeche”— no hay coincidencias con el solicitante.

Más aún, explicó el afectado, el mismo personal dijo que todo apunta a una clonación de la mica, a la que se habría colocado después otra fotografía. No sería la primera vez que esto sucede, de acuerdo con la versión proporcionada al interesado.

Esto significaría, señala don Raúl, que los datos verificados en el dispositivo de la Notaría —como lo tienen todos los fedatarios para tener acceso a la plataforma del INE— serían los suyos.

¿Un fantasma?

Con esa nueva información ya duda de que se haya presentado un suplantador, a menos que “sea un fantasma”. En la notaría del abogado Aguilar y Aguilar le insisten en que sí hubo una persona que se presentó como el dueño del terreno, pero no acceden a mostrarle la documentación con el argumento de que solo pueden hacerlo con la orden de algún juez.

El ingeniero Ortiz reitera que seguirá luchando contra el despojo de que fue víctima, incluso por la vía penal.

También ofrece dar a conocer públicamente su respuesta al Consejo de Notarios.