Mérida

Advierten del grave daño en el acuífero

Piden reconocer los derechos de la zona de cenotes
jueves, 26 de mayo de 2022 · 00:55

La zona de los cenotes, el acuífero maya que representa el 42% de suministro de agua en Yucatán y el 19% en toda la Península, está en un nivel crítico de contaminación a pesar de que ha sido reconocido como una reserva estatal e hidrológica, advirtió la maestra Samantha Collí Sulú, consultora holística internacional y abogada de la Tierra.

Según expuso, esa zona está reconocida como una reserva, un área protegida, pero esto ha sido insuficiente para garantizar su protección, su restauración y su conservación.

La especialista indicó que la Fundación para el Debido Proceso, en colaboración con el equipo Indignación, elaboró el informe “Contaminación del acuífero maya”.

En él se da cuenta de todos los niveles críticos de contaminación debido a la industria, la proliferación de las mega granjas, el uso de plaguicidas para la agroindustria, que pintan una imagen muy real y devastadora del daño al acuífero maya en la zona de los cenotes.

Este no es un problema aislado que se da en la península de Yucatán. Esta situación es una muestra de las múltiples crisis sociales y ecológicas que existen hoy en todo el mundo.

Complejidad

Samantha Collí explicó que muestran cómo están interconectadas, son sistémicas y presentan un punto de complejidad que, más que asustar a toda la población, debería invitar a desarrollar las condiciones individuales y colectivas para sostener esa complejidad.

También buscar otras maneras de trabajar más holísticas integrales y que presenten un abordaje sistémico que puedan sostener esa complejidad de manera sostenible y regenerativa.

La maestra Colli Sulú ofreció anteayer martes una conferencia por medio de Facebook Live del Cephcis UNAM que tituló “Tiempos desafiantes, leyes innovadoras”.

Ella agradeció a los Guardianes de los Cenotes, a los pueblos mayas en cuyo nombre también estaban hoy (por ayer) y en nombre de los cenotes como sistemas vivientes.

Cenote viene del maya “dzonot” que podría traducirse como “hoyo con agua” y es un término regional para referirse a las depresiones u oquedades naturales originadas a raíz del tipo del suelo que se tiene en la región, que es el suelo kárstico.

Este suelo es muy permeable y ha permitido esa formación de un paisaje kárstico en la península de Yucatán, que los hacen al mismo tiempo fascinantes, altamente permeables y también vulnerables a la contaminación.

Parteaguas

La maestra Collí Sulú invitó a la reflexión “porque estamos en un punto en el que parece nuevamente que como humanidad estamos ante un cruce de caminos, crisis múltiples sucediendo al mismo tiempo”.

Asimismo, consideró que en la crisis también se presenta la oportunidad de replantear las bases en los sistemas económicos, políticos y legales para ver cómo elegimos responder ante esta circunstancia.

La invitación es a que hagamos una exploración acerca de cómo el reconocimiento de los derechos de los cenotes, particularmente del anillo de los cenotes en vinculación con los derechos bioculturales del pueblo maya, podría ayudar a solucionar el problema ecosocial que existe actualmente en Yucatán en torno al aumento crítico de la contaminación de acuífero.

También habló de la necesidad fundamental de transformar nuestra relación con la tierra y sus sistemas vivientes.

La invitación es a reconocernos como una especie más dentro de esa trama vital que forma la tierra, y cómo eso nos puede ayudar a ver el derecho desde otra perspectiva: como una herramienta que pueda ayudarnos a una transformación desde una visión antropocéntrica.— CLAUDIA SIERRA MEDINA

La maestra Collí Sulú es una abogada de la Tierra, consultora holística internacional y creadora de una plataforma “El telar de maya”, enfocada en promover la regeneración ecosocial.

Es maestra en Derecho Internacional por la American University en Washington DC y Máster en Diseño Ecológico por Schumacher College en Inglaterra, además de estudios internacionales.

Es también abogada internacional de Derechos Humanos y en la actualidad es Consultora para la Oficina de la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos en Costa Rica donde está liderando un proyecto sobre el acceso a la justicia de los pueblos indígenas, entre otros cargos.