Certidumbre y claridad por parte del gobierno serían factores determinantes para una franca recuperación del sector de la construcción en un año que se torna difícil debido a las presiones económicas derivadas de la inflación y el incremento en el costo de los materiales constructivos, señaló Raúl Asís Monforte González, presidente de la delegación de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC) en Yucatán.
El dirigente explicó que en la medida en que el gobierno invierta en más proyectos de infraestructura para el desarrollo del país y éstos no se queden en manos de una sola empresa, en esa medida se estará dando certidumbre y claridad a un sector que hoy día le está apostando a grandes proyectos, pero con mínimos márgenes de utilidad, la cual puede verse afectada con variaciones al alza en los costos de los materiales.
Pico de valor
El presidente de CMIC Yucatán recordó que hace 12 años el sector de la construcción alcanzó su máximo pico de valor de producción nacionalmente.
Después de eso todo ha sido una paulatina caída que alcanzó un punto crítico a partir de 2018 y se agravó en 2020 con la pandemia y la paralización de la actividad económica y productiva en todo el país.
“Es necesario regresar a los niveles productivos que el sector de la construcción alcanzó hace 12 años y para eso es indispensable que gobierno y autoridad promuevan inversiones en infraestructura productiva y sostenible, además que éstas no queden en manos de una sola empresa”, dijo.
“Hoy día el sector opera con menos producción y menos productos, las obras de infraestructura representan algo muy atractivo para el sector, pues los proyectos privados suelen abordarse con mínimos márgenes de utilidad”, subrayó.
Alzas
El entrevistado dijo que la reactivación económica registrada este año trajo consigo aumentos continuos en los costos de los materiales de construcción. Esta situación hace muy difícil la planificación de proyectos y la definición de los presupuestos.
En consecuencia los proyectos deben planificarse en grandes volúmenes con mínimos márgenes de utilidad (entre 4% y 6%) tan frágil que un alza de entre un 11% y 12% en materiales de construcción puede tener un duro impacto, que no siempre pueden absorber las constructoras y que terminan pagando los clientes.
“Ante este escenario el gobierno no debe restringir el consumo, es necesario seguir invirtiendo para crecer al ritmo que teníamos hace 12 años. El gobierno debe dar señales claras con inversiones sostenibles, crecimiento sostenido, certeza, visión a largo plazo y dejar de beneficiar a una sola empresa con la realización de los proyectos; ya no es posible continuar con altibajos”, enfatizó el empresario.
Monforte González puso como ejemplo el proyecto del Tren Maya, una obra de grandes proporciones pero en manos de una sola empresa, y si bien éste requiere una gran cantidad de materiales de construcción, las constructoras afiliadas no se benefician del proyecto, lo que no abona en absoluto a la recuperación del sector nacional.
Actualmente el padrón de afiliados a CMIC Yucatán es de unas 300 empresas y se busca incrementaron en este 2023 a fin de fortalecer a esta industria en la entidad.
Estos son algunos costos de los materiales de construcción al menudeo en algunas empresas de Yucatán y que tuvieron incrementos de entre un 10 y 12% al cerrar el 2022:
Cemento blanco, 25 Kg, $253; cemento gris estándar, 50 kg, $259; block de marca 10 x 20 x 40 cm, $12 y $11.50 el genérico mientras que el 15 x 20 x 40cm de marca cuesta $20.60. la vigueta de concreto de 1.60 mts de largo cuesta hoy $218 mientras que la de 6.40 mts está en $874.
La bovedilla estándar de 20 x 25 x 56 cm se vende en $37 la pieza. La varilla de media pulgada y 12 metros de largo a $423 pieza. El metro cúbico de polvo de piedra estándar está en $452 y el costal de cal de 25 kg está en $83.50.
Llama la atención el hecho de que los costos de los materiales se actualizan cada 24 o hasta 72 horas.
