La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) presentó el lunes el Dictamen de Diagnóstico Ambiental de la Actividad Porcícola en Yucatán con muy malos resultados para esta industria porque confirmó que sí contamina el agua de los cenotes. Esto quiere decir que las plantas de tratamiento no cumplen con la Norma Oficial Mexicana actualizada y decretó un límite a la expansión de las granjas de cerdos.

La titular de la Semarnat, María Luisa Albores González, encabezó esta presentación en Ciudad de México y a pesar de las graves consecuencias que ocasiona esta actividad económica de la industria porcícola, anunció un rediseño de la actividad y una atención urgente a los problemas que genera.
De hecho, anunció que en los municipios de Muna, Conkal, Cacalchén y Muxupip no se autorizará la instalación de granjas porcícolas, por el contario, reducirán la densidad de cerdos que las empresas crían en esos lugares porque territorialmente hay más cerdos que personas por hectárea.
Contaminación en los cenotes de Yucatán
El estudio de la calidad del agua de los cenotes cercanos a las granjas, así como los que están lejos; arrojó que los primeros tienen concentración de fósforo y nitrógeno de amoniaco en porcentajes que rebasan lo permitido, lo que indica que estarían contaminados con heces fecales de los animales y quizá de heces humanas.
Afortunadamente, estas aguas contaminadas se limpian en temporadas de lluvia por la filtración del agua en el suelo kárstico y por la interconexión subterránea que tienen las cuevas con un flujo de sur a norte.

Los cenotes lejanos a las granjas no presenta esos efectos contaminantes.
Municipios con granjas porcícolas en Yucatán
La actividad porcícola abarca 51 municipios de Yucatán y en 55 municipios no hay granjas ni plantas ni fábricas. En 12 municipios la producción de cerdos no es sustentable y no cumplen con el límite de densidad recomendada de un cerdo por hectárea.
Por esta razón, Muna, Conkal y Calcalchén son considerados municipios muy críticos porque la densidad es de 2 cerdos por hectárea, y 9 municipios más requieren una atención urgente porque están cerca de alcanzar la densidad de los 3 municipios ya señalados.
La estrategia de control en todos estos municipios es reducir la densidad de cerdos, no otorgar más permisos para la instalación de granjas porcícolas y verificar los sistemas de tratamiento de aguas residuales.
“En la mayoría de los cenotes hay presencia de sulfatos, nitrógeno amoniacal y fósforo”, enfatizó la secretaria del Medio Ambiente en la presentación virtual. “Hay granjas porcícolas rebasan el límite permitido, algunas hasta en más de 10 veces el valor permisible”.
“De 10 granjas porcinas analizadas con sus descargas, sus sistemas de tratamiento no satisfacen la NOM-001-Semarnat-2021 para suelos kársticos, pero porque los instalaron con la NOM anterior de 1996”, reconoció. “Vamos a acompañar a las granjas para que diseñen un postratamiento ahora que sabemos que hay problemas de contaminación del agua subterránea”.
La calidad del aire también se ve impactada por la actividad porcícola de las granjas porque el estudio que se realizó en los alrededores de tres granjas de Yaxkukul, Temozón Sur y Kinchil, se detectaron la presencia de amoniaco, nitratos y nitritos y ácido sulfúrico lo que podría generar problemas de salud en las vías respiratorias de la población.
También informaron que las granjas porcícolas ocasionaron importante pérdida de cobertura vegetal desde 2005 a 2018. En los sitios donde se instalan naves porcícolas se pierde 41.8% de la selva baja y un 17.8% de selva mediana.
“Hay metano en las granjas que con la velocidad del viento que viene de la zona costera pareciera que se produce una fuerte fumigación aérea en la población y la ciudad”, resaltó Luis Abreu, coordinador general de Contaminación y Salud Ambiental del Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático.
El diagnóstico identificó 507 coordenadas de posibles granjas en 87 municipios. Acanceh y Hoctún tienen el mayor número de granjas, aun cuando están en la zona de recarga de la Reserva Estatal Geohidrológica Anillo de Cenotes.
De esas 507 granjas, 139 podrían ser de traspatio o de autoconsumo, 208 tienen una o dos naves, 89 tienen de 3 a 7 naves, 48, de 8 a 20 naves, y 23, tienen más de 20 naves de producción de cerdos.
Yucatán, productor en carne de cerdo: proponen solución
La titular de la Semarnat dijo que hay una preocupación ambiental legítima de los habitantes de los municipios donde funcionan las granjas porcícolas en Yucatán y por ello es urgente una mejor regulación y atención de los problemas ambientales que ocasiona esta actividad productiva, que también es importante para la economía de la entidad y del país porque es un sector que ocupa el cuarto lugar en la producción de carne de cerdo y Yucatán aporta el 10% de la carne que consume el país.
También valoró la riqueza del agua de los cenotes porque la contaminación de este recurso hídrico no solo afectará la industria porcícola en un futuro sino a la raza humana. Incluso, en otros países productores de carne de cerdo la contaminación con fósforo, nitrógeno, metales pesados ya trabajan para reducir este problema ambiental, como lo hace Estados Unidos y Reino Unido.
En este trabajo de diagnóstico estuvo de acuerdo y colaboró el Gobierno del Estado, a través de la Secretaría de Desarrollo Sustentable, y también conjuntamente emprenderán las acciones de regulación para disminuir la densidad de cerdos en los municipios donde hay más animales que personas, y para un mejor control de las aguas residuales y del lodo procesado como tierra fertilizada porque también un sobreuso de esta tierra podría afectar el suelo y los lechos de los cenotes.
