Maestras, consejeras, animadoras, enfermeras, vigilantes, compañeras de juego y hasta cómplices en ocasiones son parte de las actividades que desempeñan las mamás, independientemente de que laboren dentro o fuera del hogar.

El Diario salió al encuentro de algunas madres trabajadoras para conocer su historia y los retos que enfrentan al combinar su maternidad con la vida laboral. Se les preguntó ¿Qué es lo más difícil de ser madre trabajadora?, ¿quién te ayuda a cuidar a tus hijos mientras trabajas? y ¿qué es lo que más disfrutas hacer con tus hijos en tus días de descanso?

Lucero Ruselvi Mex Carril, de 38 años de edad, quien labora en el área administrativa, señaló que lo más difícil es hacer que los tiempos compaginen.

“Una como trabajadora debe cumplir con un horario preestablecido, pero a la vez tiene que ver la forma de que los horarios de los hijos estén cubiertos de manera segura mientras no se está con ellos. Muy importante, creo que como mamá trabajadora es fundamental no llevarte el trabajo a casa, cuando la jornada laboral termina, el trabajo se queda en el trabajo, al salir eres de tus hijos y nada es más importante que ellos”, apuntó.

Además señaló que tiene un horario laboral que le permite trabajar mientras sus hijos están en la escuela. “Yo paso por ellos a la salida, me deben esperar quizá un poquito, pero saben bien que siempre estaré con ellos para irnos a casa. Nos levantamos muy temprano, como a las cuatro de la mañana, para preparar los lonches y el desayuno, nos da tiempo para movernos en el transporte urbano y así de vuelta al regresar a casa”, señaló.

Momentos de calidad con los hijos

“Los momentos que pasamos juntos tiene que ser de calidad, jugamos, paseamos, arreglamos la casa, conversamos, damos la vuelta al parque, hacemos alguna actividad, es importante el tiempo que se le pueda dedicar a los chicos”.

Por su parte, Mariana López Lechuga, de 46 años de edad y coordinadora cultural, indica que organizarse es lo más difícil, “por un lado está el horario de trabajo y por el otro el horario escolar, tengo que ver que lleguen a tiempo a la escuela desayunados, preparados, con lo que necesitan para el día y ahí se quedan hasta que paso por ellos a la salida. Luego estar al pendiente de sus actividades extra escolares como el ballet, la tarea, los paseos, etc.”.

“Una como madre busca como ingeniárselas, a veces papá, a veces un tío, los abuelos, alguien siempre está ahí para apoyarnos cuando así se requiere, pero lo ideal es que ahí este yo”, señaló.

Además recalcó que el tiempo juntos es un tiempo de calidad, es esa oportunidad que tiene de dedicarte por entero a tu hija, convivir, conversar, jugar, apoyarle en las cosas que le interesan, la actitud es básica en esos instantes especiales.

Compaginar la maternidad y el trabajo, un reto

Gloria Aracely Cauich Novelo, 50 años de edad y vigilante, dijo que la maternidad es difícil, sobre todo cuando te toca ser madre y padre a la vez y además se está en un trabajo por tantas horas, pero uno hace porque sabe que el esfuerzo permite sostener el hogar y los hijos.

“La empresa suele apoyarme porque sabe de mi situación, hubo un tiempo que me apoyaron incluso permitiéndome hacer actividades en mi casa, empaquetado productos, de modo que podía estar más tiempo al pendiente de los chicos”.

Además, comentó que como sea los hijos mayores se vuelven un valioso apoyo cuando se trata de cuidar a los hermanos más pequeños, creo que a todos nos queda claro, que si yo trabajo muchas horas es para darles tanto como me sea posible para que no les falte lo indispensable.

“Una como mamá trata de darle a los hijos calidad de tiempo en esos instantes que no me encuentro trabajando, pero también hay que asumir que hay una casa que limpiar, ropa que lavar y una despensa que surtir, y aun así hay que darle tiempo a los chicos para que se sientan amados, queridos y protegidos”.

Por su parte, Norbe Eréndira Pacheco Méndez, de 39 años de edad y promotora turística, comentó que hace un año era una mujer con un empleo que disfrutar y en el que desarrollarse, “cuando nace mi hija entonces te das cuenta que como madre trabajadora el saber dividir y organizar el tiempo es necesario, y es ahí donde la familia se vuelve en un importante aliado en el cuidado de la niña”.

“Mi esposo, mis papás, los hermanos, los tíos, todos se involucran en el cuidado de la niña para apoyarnos mutuamente; gracias a Dios hay mucha familia dispuesta a colaborar, incluso ‘Luca’ la mascota también se involucra en el cuidado de la bebé”, apuntó.

“Tener un trabajo te permite desarrollarte como persona, pero la maternidad te forma como ser humano, comprendes que mi tiempo libre es ahora el tiempo de mi hija, a ella le dedico toda mi atención cada instante en que no estoy trabajando, y eso fortalece el vínculo de madre a hija”.

Ser madre, sin compañero

Trinidad Cetz Manzano, de 46 años y comerciante, cree que lo más difícil de la maternidad es tener que separarse todos los días y no verse sino hasta después de que los hijos salen de la escuela y ella sale de trabajar.

“Cuando se es padre y madre a la vez eres proveedora y mamá al mismo tiempo. No siempre estás ahí cuando tiene sus eventos y actividades, a veces te pierdes instantes, y es quizá lo más difícil de tener que salir a trabajar”.

“Gracias a Dios nunca falta alguien que pueda ayudarte, por ejemplo, mi hijo de 20 años sabe que cuento con él para cuidar a su hermanito de seis, no faltas alguna hermanas, vecina, amiga o conocida que esté al pendiente de ellos, todos necesitamos de todos”.

“Disfruto mucho a mis hijos cuando estoy de descanso, me gusta conversar con ellos, que me compartan lo que les gusta o me pregunten de lo que quieran saber, es un tiempo muy valioso que disfrutamos de verdad”, señaló.

Emanuel Rincón Becerra, reportero de la Agencia Informativa Megamedia (AIM). Es licenciado en Ciencias de la Comunicación con 32 años de trayectoria en periodismo; ingresó a Grupo Megamedia en 1994. Se especializa en turismo, arqueología, vida empresarial, historia, arte, cultura y fotografía.