La representación local de la Unión Nacional de Trabajadores Agrícolas (UNTA) deploró que aún no se cumplan promesas al campo mexicano, que, según indicó, sigue sumido en la pobreza y la marginación, con políticas erróneas.

Entre las promesas no cumplidas citó la reducción de las tarifas de energía eléctrica para consumo doméstico y agropecuario, que fue una de las banderas en la campaña presidencial de Morena en 2018.

“A eso se agregan la simulación y la corrupción que siempre han afectado severamente el desarrollo productivo de nuestro campo y el bienestar de las familias que dependen de las actividades agrícolas”, manifestó Guillermo Cauich Durán, representante de la UNTA en Yucatán.

Ante esa situación, el dirigente exigió el establecimiento de un nuevo pacto rural que impulse al agro y permita rescatar la productividad.

Cauich Durán, quien en anteriores ocasiones también se ha quejado de la falta de apoyo para el campo, añadió lo siguiente:

—A la precaria situación por la cual atraviesan los campesinos por la falta de recursos para cultivar la tierra se suman factores como el elevado precio de los combustibles que se necesitan en el trabajo del campo.

Suben, no bajan

—Por aquí no ha llegado el Gas Bienestar y, contra lo que ofreció el gobierno, siguen aumentando las tarifas de la energía eléctrica, tanto de consumo doméstico como agropecuario. Esto contrasta con la ausencia de apoyos a los productores.

—Al campo también le afecta la inseguridad, un fenómeno presente en muchas partes del país. Esto ha obligado a muchas familias a abandonar sus ejidos y las comunidades rurales y a emigrar a las ciudades.

—En el caso de Yucatán también hay emigración en las zonas rurales, aunque es más bien por la falta de ayuda para producir. Entre los puntos a los que se dirigen los campesinos están Mérida y la Riviera Maya. Algunos más temerarios se dirigen a Estados Unidos en busca del sueño americano, pero no todos corren con la buena suerte de mejorar su calidad de vida. Lamentablemente, muchos terminan siendo parte de las estadísticas de la población marginada.

—Muchos de los que deciden permanecer en Yucatán u otros lugares de la región también pasan a engrosar la lista de familias que viven en cinturones de pobreza y marginación.

Hay más lastres

—Son muchos lastres los que azotan al campo yucateco y mexicano en general. Entre ellos están el burocratismo, la simulación y, por si fuera poco, la corrupción. Son lastres que golpean con severidad el desarrollo de las actividades productivas.

—Por esa razón exigimos al gobierno un nuevo pacto rural que aliente el desarrollo del agro y permita rescatar la productividad y la soberanía alimentaria.

Exigimos que se cumpla el compromiso del presidente Andrés Manuel López Obrador de rescatar al campo del abandono en que está.