Dalia Canto Medina, vecina de la colonia Santa Rosa, cambió su vida hace más de 15 años cuando recibió una imagen de la Divina Infantita, una advocación de la niñez de la Virgen María.

En ese tiempo Dalia se dedicaba únicamente a las cosas del hogar y con el paso de los años se convirtió en una promotora de esta devoción no sólo por las novenas, sino por la confección de ajuares para esta pequeña imagen que está recostada.

Primero diseñó ajuares para la imagen como creía que debería hacerlo y tiempo después tomó clases de costura para hacerlos para su Infantita y de otras personas que se lo solicitaban.

La confección de prendas cobró otras dimensiones, ya que ahora elabora incluso vestidos de novia.

“Gracias a La Infantita aprendí a costurar”.

Sus diseños para la pequeña imagen han llegado a devotos de varias partes de la Península.

Según explicó, los diseños se hacen acorde a la imagen y las posibilidades de los devotos. Al año elabora unas dos decenas de vestidos para la Infantita, de hecho las personas le dicen que los haga a su gusto. No son vestidos repetidos.

Utilizo mucho el encaje, pero me gusta crear el enlace 3D porque con esto le das tonos, colores y matices que le quieres dar a tu prenda. Hacer prendas tan chicas es un poco complicado, tienes que ver que sea un coordinado completo, refirió.

Por eso me gusta trabajar el encaje ya de la medida de las piedras que puedo engarzar.

El ajuar incluye los calcetines, zapatos, tiara y por supuesto el vestido… Todo va de acuerdo con lo que lleve el vestido y su color.

Dalia compartió que cuando está costurando la prenda para la Divina Infantita siente mucha devoción.

—Donde nos reuníamos para hacer las novenas empezaron a hacer los vestidos que le ponía a mi imagen y me empezaron a hacer encargos, los trabajos básicamente cuestan el valor del material. Fui haciendo una estructura y con ello trabajar.

La gente lo empezó a ver y a pedir para los niños de verdad. De ahí empecé a estudiar, comentó.

Cuando llega un pedido para la imagen de la Infantita no digo que no porque inicié por ella, a ello le debo este oficio de modista, expuso.

Luego compartió que cuando realiza por primera vez el trabajo para una imagen prefiere que le lleven a esta Infantita, para no fallar.

Elaborar un vestido de la Divina Infantita puede tomar 3 días, el detallado es lo que lleva mucho tiempo. “Lo hago con mucho gusto”.

El trabajo tiene que resaltar la ternura que tiene la Virgen, no le podemos tener tonos muy fuertes, añadió. Cuando llevas al cabo un trabajo tienes que evaluar para quién es.

Me siento muy contenta, muy satisfecha porque todo esto lo estoy haciendo para la Virgen María. Es una bendición, es un gusto, amo mi trabajo, resumió.

Las personas acuden a mí porque saben el trabajo y la calidad que les daré, saben que se llevarán una prenda única, comentó.

La Virgen, mediante su advocación de la Infantita, ha hecho muchos milagros, afirmó. Después recordó que por quien se inició y conoció a esta imagen fue por la señora Rosita de Sánchez.— CLAUDIA SIERRA MEDINA

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