El incendio ocurrido hace unos días en un complejo de bodegas, además de cuantiosos daños materiales, pudo tener serias repercusiones en la salud de quienes estaban expuestos al humo generado por la combustión de grandes cantidades de diversos productos y materiales ahí resguardados.

Como informamos, el complejo se ubica en el Parque de Industrias No Contaminantes, en el norte de Mérida.

El siniestro generó una densa nube de humo con materia particulada o PM (por sus siglas en inglés) 2.5, partículas muy pequeñas en el aire que tiene un diámetro de 2.5 micrómetros (aproximadamente un diezmilésimo de pulgada) o menos. Esto es menos que el grosor de un cabello humano.

Las partículas PM 2.5 tienen un efecto mayor en la salud humana sobre todo por su composición, que puede ser más tóxica y se caracteriza principalmente por la presencia de sulfatos, nitratos, ácidos, metales y carbono negro.

Por tanto, las partículas PM 2.5 se pueden acumular en el sistema respiratorio y están asociadas, cada vez con mayor consistencia científica, con numerosos efectos negativos sobre la salud, como el aumento de las enfermedades respiratorias y la disminución del funcionamiento pulmonar.

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Mirna López Pacheco, profesora de la carrera de ingeniería ambiental de la Universidad Anáhuac Mayab, explicó al Diario el impacto que, por unas horas y en un espacio muy focalizado, tuvo en la calidad del aire la presencia de esta densa nube de humo.

La doctora explicó que las partículas PM son el resultado de la combustión de diversos materiales que había almacenados y es un hecho que la combinación de materiales tóxicos puede tener efectos nocivos a la salud por una exposición prolongada.

También apuntó que el siniestro en el parque de Industrias No Contaminantes tiene una serie de factores a considerar para dimensionar las afectaciones del mismo en la salud de quienes pudieron estar expuestos.

“Una exposición prolongada a estas partículas puede tener efectos en la salud al respirarlas: mareos, dolor de cabeza, dificultad para respirar, irritación de ojos, nariz y garganta pueden ser síntomas inmediatos de una intoxicación”, explicó.

Entre las consideraciones que la profesional tomó en cuenta para determinar los efectos del siniestro en la salud de quienes pudieron estar expuestos está el hecho de que el incendio ocurrió fuera de la ciudad, en una zona despejada, con corrientes de aire que favorecieron la dispersión de las concentraciones de partículas suspendidas (el viento no permitió que el humo llegara a la urbe).

La presencia de lluvia favoreció el “lavado” de estas partículas, lo cual evita que éstas viajen por el aire por más tiempo.

Las mediciones de la calidad del aire de la Secretaría de Desarrollo Sustentable del Estado se realizan en el centro de Mérida, dieron cuenta de los índices de PM 2.5 al momento del incendio, los cuales no fueron altos debido a que las concentraciones se dieron fuera de la urbe, muy lejos para la mayoría de los meridanos.

Empero, de alguna manera debió tener una repercusión en los asentamientos humanos en y cercanos al parque industrial.

A la par, señaló que estos asentamientos humanos podrían seguir presentando ese olor característico de plástico quemado impregnado en los muebles, techos y paredes de los inmuebles, mismo que se irá disipando en los días subsecuentes.

Con todo, es importante estar muy atentos a cualquier malestar asociado al sistema respiratorio.— Emanuel Rincón Becerra

La profesional destacó que los materiales plásticos al quemarse son muy tóxicos y los volúmenes siniestrados hace unos días generaron una fuerte exposición durante algunas horas, pero insistió en que la distancia del lugar respecto a la ciudad, el viento y la lluvia favorecieron su rápida dispersión.

Emanuel Rincón Becerra, reportero de la Agencia Informativa Megamedia (AIM). Es licenciado en Ciencias de la Comunicación con 32 años de trayectoria en periodismo; ingresó a Grupo Megamedia en 1994. Se especializa en turismo, arqueología, vida empresarial, historia, arte, cultura y fotografía.