Para el presidente de la Canacintra Yucatán, Abelardo Casares Add, la construcción de la fábrica de cervezas Heineken en Kanasín será una espiral que traerá a otras empresas de gran tamaño y medianas de prestigio internacional.
La inversión de Heineken, de más de $8,700 millones, es una muestra de que el “nearshoring” es una realidad en Yucatán, con los consiguientes beneficios para la proveeduría y la cadena de abasto que está emparejada a las nuevas empresas que llegan al Estado.
Entrevistado durante el reciente anuncio de la construcción de la planta cervecera en Kanasín, el arquitecto Casares Add consideró que con el solo anuncio de esta inversión tendrá un impacto positivo y un presagio de lo que va a venir en el futuro para el sector industrial yucateco.
“Definitivamente este anuncio se vuelve un espiral para empresas de este tamaño y de prestigio internacional que tienen intenciones de instalarse en Yucatán”, señaló. “Este tipo de empresas globales de manera natural jalan proveedores y la cadena de abasto que viene emparejada a ellas”.
Además recordó que Yucatán ocupa el tercer lugar en la recepción de inversión extranjera directa en el país, conocido como el fenómeno “nearshoring”, lo que demuestra que ya es una realidad y ya trae más beneficios a la economía.
Impulso para la ‘nearshoring’ en Yucatán
“Esta inversión le va a dar un impulso al ‘nearshoring’ para que las empresas que estén considerando venir a Yucatán y al sureste concreten sus inversiones”, dijo. “Es innegable que cuando las empresas grandes se fijan en Yucatán, las empresas de tamaños similares o medianas con mayor facilidad viene por la certeza de que si las empresas grandes están viniendo a Yucatán es porque es seguro venir a invertir”.
Se le preguntó si estas inversiones del “nearshoring” enfrentarán la oposición de los ambientalistas que, como se ha visto, se oponen a industrias como la porcícola, inmobiliarias y cerveceras y respondió:
“Hoy estamos en el punto de poder tener empresas como esta de Heineken que vienen a instalarse con el compromiso de una economía circular, de cero desechos, dispuesta a traer la tecnología de punta, de lo mejor que se encuentre en el planeta. En Yucatán tenemos la disponibilidad de agua, pero definitivamente tenemos que ser muy celosos en cuidar el uso del agua. Como mencionó el director general de Heineken, apenas van a utilizar dos litros de agua por litro de cerveza. Eso es un factor sumamente deseable en la producción, que sea el menor uso del agua para su producción de cervezas”.
También se le cuestionó si hay sobreexplotación de los recursos naturales por parte del sector empresarial e industrial.
“No es propiamente la función del sector empresarial vigilar que se cumplan que no haya esa sobreexplotación, pero como gremio estaremos coadyuvando que el gobierno siga aplicando y vigilar que se cumplan las normas y leyes ambientales”, señaló.
“El año pasado se implementó el Impuesto Verde para impulsar que invirtamos en temas del cuidado del agua y del aire, que vayamos avanzando como empresas en el respeto al medio ambiente y que tengamos una convicción de sustentabilidad y sostenibilidad para que lo que hoy está en el mercado sea perdurable en el tiempo”.
También afirmó que el objetivo final de todos es que los que hoy estamos podamos tener los recursos para el mañana, para que nuestros hijos y sus hijos de aquellos tengan las condiciones de permanencia. Esa es la última visión: que las cosas se realicen de manera permanente y que las siguientes generaciones también lo sigan haciendo.
El líder de los industriales también se respondió preguntas sobre la reforma laboral que pretende reducir de 48 a 40 horas de trabajo a la semana con dos días de descanso.
Dijo que es un tema que viene aparejado con los compromisos que tiene México por pertenecer a la OCDE y reconoció que los trabajadores mexicanos son los que más horas trabajan al año. Entonces, definitivamente es un compromiso que se tiene que cumplir, ahora o mañana, pero se tiene que dar porque México lleva un rezago en este tema.
“Está comprobado que a mayor cantidad de horas trabajadas, menor productividad hay”, reconoció. “El ser humano tiene una capacidad y fortaleza finita, no podemos trabajar todos los días a un ritmo de 12 horas diarias. Hay que descansar, son temas físicos y anímicos, a la larga será un beneficio para las propias empresas este recorte de horas. Tendremos que ajustar el costo de la producción, tenemos que ir trabajando hacia una mejor productividad y compensar con productividad el menor número de horas trabajadas”.
Tiene confianza, y es la postura de los industriales yucatecos, que en la medida que apuesten a la productividad, tendrán mejores resultados.
