PROGRESO.— En las últimas semanas, el puerto de Progreso se ha convertido en escenario de múltiples y lamentables casos de maltrato animal, que se han vuelto de conocimiento público gracias a su exposición a través de las redes sociales.
Los perros y los gatos de este municipio son lo que más padecen de este flagelo social que no deja indiferente a las personas de la comunidad, quienes en reiteradas ocasiones han solicitado a las autoridades que se ponga un alto a este tipo de agresiones, pero pocas veces ha habido resultados favorables para los afectados.
En esta ciudad, los primeros respondientes cuando se reporta un caso de violencia en contra de los animales son los elementos de la Policía Municipal, quienes canalizan el caso a la Dirección de la Policía Ecológica; sin embargo, la función de esta dependencia es meramente de atención, puesto que no están facultados para ejercer algún castigo a los agresores.
El director de esta dependencia, Obdulio Mena Sánchez, dio a conocer que cuando ocurren este tipo de casos ellos pueden hacerse cargo del animal que se encuentre lesionado, brindándole atención veterinaria y verificar su cuidado posterior y para los dueños de las mascotas brindan su guía y acompañamiento al invitarlos a realizar su denuncia ante la Fiscalía General del Estado, que en Mérida cuentan con una mesa especializada en maltrato animal.
Casos van más allá de las redes sociales: activista
Por otro lado, la activista progreseña en favor de los animales, Wendy Brito, lamentó la existencia de este tipo de violencia, pues considera que los animales, ya sea perros, gatos o de cualquier otra especie son seres que sienten, sufren y no merecen padecer condiciones de violencia causadas por el ser humano.
La activista señaló que no es de extrañar que existan casos de maltrato animal, lo que sí es que llaman la atención debido a que son difundidos en las redes sociales y causan mucho impacto, sobre todo en el caso de animales que son torturados, atacados con arma blanca o hasta comidos, entre otros, pero la realidad es que este tipo de situaciones siempre han existido y hay muchas más de las que podemos conocer en redes sociales.
“Hay que tener en cuenta que el maltrato animal no es solo cuando son asesinados o golpeados, sino que también cuando tienes a tus mascotas amarradas a la intemperie, en el frío, el sol o cuando no viven en condiciones dignas, que no tengas asistencia médica o sus vacunas”, afirmó.
Recordó que ella en particular ha podido atender diversos casos de maltrato, recordando uno de los más fuertes en el que una perrita que estaba cerca de la colonia Ismael García, fue prácticamente empalada por uno sujetos, pues le introdujeron un tubo de PVC, lo que ocasionó que la perrita tuviera que ser dormida por el severo daño interno que le ocasionaron.
En este sentido, lamentó que si bien ha hecho lo posible por darle seguimiento a dichas denuncias, en la Fiscalía progreseña le han dicho tajantemente que no pueden hacerle caso, debido a que no tienen tiempo para atender este tipo de situaciones, pues hay cosas más importantes qué hacer. Dado lo anterior, invitó a la ciudadanía a que no tengan miedo y que denuncien.
Casos de maltrato animal, sin denuncias
Lo que lamenta es que ante la falta de denuncias y de posteriores castigos, las personas que maltratan animales siguen haciendo de las suyas de manera impune y temen que en algún momento pudieran llegar a hacer lo mismo con persona, comenzando por los más vulnerables como lo son los niños, los adultos mayores y personas con discapacidad que pudieran ser víctimas de golpes, homicidios e incluso de violencia sexual, pues recordó que en Progreso se han reportado también casos de animales, principalmente hembras, que han sido abusadas sexualmente.
Aunque sea un trabajo muy difícil, consideró, se le puede poner una solución desde la sociedad esta problemática siendo personas responsables y realizando acciones como: adoptar, no abandonar, no comprar, esterilizar y sobre todo concientizar a las nuevas generaciones de la importancia del bienestar de los animales, sobre todo de nuestras mascotas, haciéndoles ver que tener un animal, por ejemplo un perro, es un compromiso que va desde 15 hasta los 22 años de edad.
Finalmente, al preguntarle cuántos casos pueden llegar a haber durante un año, indicó que es muy difícil de cuantificar, puesto que en ocasiones ha llegado a atender hasta 10 casos al día, desde perros atropellados, amarrados, macheteados, golpeados, abandonados e incluso envenenados o de dueños que han recibido amenazas de muerte hacia sus mascotas porque ladran mucho o se escapan e ingresan a otros predios, etc.
