En conmemoración de los 70 años del Colegio de Ingenieros Civiles de Yucatán, anteayer se realizó una conferencia en el aula magna de la Facultad de Ingeniería de la Uady en la que se abordó el tema de la piedra cúbica piramidal de los masones, la cual se encuentra en la carretera a Chichén Itzá, que a su vez cumple 100 años.
En la charla, los historiadores Eduardo Pérez de Heredia Puente y Jorge Ojeda Victoria comentaron la importancia de preservar la historia en la ingeniería.
“No olvidar la infraestructura que es la carretera, que cumple un centenario, esta obra fue un parteaguas en la historia del turismo, impulsada por el gobierno de Felipe Carrillo Puerto, y ahora está la piedra cúbica piramidal de los masones, de la que no hay otra igual en México”, compartió Victoria Ojeda.
“Es un monumento masónico que existe en Chichén Itzá para conmemorar la inauguración de la carretera hace 100 años, labrado con diagramas, dibujos y signos masónicos”, dijo Pérez de Heredia Puente.
“Podemos ver qué significa la aportación de los masones ante un hecho que es la culminación de la carretera, más que una obra de infraestructura es de importancia capital”, comentó Victoria Ojeda.
La piedra se encuentra por el juego de pelota maya.
“Encontramos el arco ancestral que representa la importancia de la edificación en la historia, compuesto por 34 hileras por lado que simbolizan fortaleza, dos bloques de piedra que representan los 70 años del Colegio de Ingenieros Civiles Yucatán, detrás del arco un espacio que representa la enseñanza, un olor a café se desprende del pergamino simbolizando la vid y creatividad, círculo como el escudo del colegio que da sentido al infinito, la greca simboliza la continuidad de muros infinitos, una corona que representa el pasado y presente, 33 logotipos en honor de los consejos directivos y el año 1953-2023”, explicaron ambos historiadores.— VANESSA ARGÁEZ CASTILLA
De igual manera reiteraron la importancia de que futuras generaciones respesten y resguarden todo lo relativo a la historia, desde árboles hasta rocas, a fin de que sean elementos no destruidos y se les pueda dar un verdadero valor.
