Con todo y la mala publicidad, algo tienen las “bombitas” que se vuelven uno de los productos más buscados en las festividades de fin de año.
A los niños les fascinan, según afirma Jesús Uribe, en cuyo puesto instalado a un costado del Museo de la Ciudad, se puede conseguir una gran variedad de pirotecnia con precios que van de 20 a 100 pesos.
“Ahorita se está vendiendo mucha luz, ya ves que los niños lo usan y para ellos tenemos ‘chispitas’, los minions y cañón bebé que saca humo y luz de color”, dice Jesús.
Este año, señala, se están vendiendo mayormente chispitas, unicornios y regalos. “Son productos de pura luz, pues Protección Civil nos pidió que no vendamos tanto producto que sea riesgoso como cañón, cañón bombón o garra de tigre”, indica.
Para poder vender, Jesús tuvo que tomar un curso que impartieron las autoridades, además de contar con un extinguidor, arena y agua en su puesto, así como letreros de “no fumar” y “prohibida la venta a menores”.
Jesús espera vender un poco más en estos días que en Nochebuena y Navidad.
“El 24 estuvo regular la venta, fuimos muchos, pero esta vez esperamos que sean los días buenos porque se arman los viejos. Además, es nuestro fuerte para poder recuperarnos un poquito, ya que todo el año esperamos para que podamos vender”.
Valentín Torres, quien tiene un puesto en el parque Eulogio Rosado, también espera mejores ventas este fin de año, pues, coincide con Jesús, “en Navidad estuvo un poco bajo”.
En el expendio de Valentín lo que más está comprando la gente son lucecitas, y en menor medida chifladores, petardos, tronadores, luces de bengala y cerillitos.
“La gente prefiere para sus hijos las chispitas (la bolsa está a $25), y los chavos prefieren voladores, tronadores, petardos y palomitas”.
Valentín, quien también cuenta en su puesto con extinguidor, arena y agua, señala que reventar bombitas es una tradición de años que no se debe de perder.
“Hay muchas tradiciones que se están perdiendo y debemos conservarlas, y más cuando es parte de la armonía de la familia”.
Sin embargo, está consciente que en los últimos años ha bajado su consumo, sobre todo por el tema de los animales. “Hay animales que son mas sensibles a los cohetes, y por eso están prohibiendo mucho los tronadores. Eso nos afecta”, señala Valentín.
Como informamos, el Ayuntamiento otorgó en esta temporada decembrina 241 permisos para la instalación de expendios temporales de pirotecnia en la ciudad, 50 de ellos en el Centro.
La venta por fin de año se inició ayer y seguirá hoy y mañana domingo, de 10 de la mañana a 9 de la noche.— Iván Canul Ek
