En Mérida hace no tanto tiempo todavía había aljibes y en colonias relativamente céntricas, como la García Ginerés, se tenían veletas que servían para extraer agua de pozo para el riego y limpieza, recordó el doctor Esteban Krotz, en el marco de su conferencia “El derecho humano al agua: apuntes antropológicos”, dentro del Seminario Permanente, Violencia Social y Derechos Humanos del Cephcis de la UNAM.

“Esos elementos han desaparecido, mientras que las fugas de agua se han vuelto omnipresentes, incluso en arterias recién arregladas, se ven fugas del líquido”.

El también profesor de la Uady indicó que se tienen problemas cotidianos que ayudan a entender la problemática mundial del agua.

“Las noticias de la escasez de agua, la sequía y la falta del líquido en ocasiones contrasta con el exceso, la abundancia, a causa de la lluvia, los ríos salidos de sus cauces, acontecimientos que cada vez son más catastróficos y frecuentes”.

La búsqueda de agua en otros planetas es una visión muy optimista, en la que algunos piensan que si hay el líquido en otros planetas podemos seguir con el cambio climático, “tenemos un posible plan b”, expresó.

El catedrático manifestó que en el siglo XIX las grandes guerras se hicieron por el carbón y el hierro, en el siglo XX por el petróleo, y en el siglo XXI “parece que serán por el agua dulce”.

Más desafíos para garantizar abasto del agua potable en Yucatán

Un planteamiento sobre la situación que se vive con el agua en el país y el mundo, desde la escasez hasta el exceso a causa de las lluvias y las inundaciones, la contaminación y la relación de los derechos humanos con el agua, realizó el doctor Esteban Krotz como parte de la conferencia que ofreció ayer en el Cephcis de la UNAM.

Se refirió al agua dulce y a algunos de los problemas que se enfrentan en la actualidad, como la escasez del vital líquido que provoca cierre de calles y avenidas en sitios como Ciudad de México, o en Cuernavaca donde los accesos a la ciudad están cerrados como protesta por la falta de la sustancia.

También recordó la crisis hídrica nacional declarada en Nuevo León, donde hay una escasez extrema y racionamiento del líquido.

Asimismo, la polémica entre el presidente Andrés Manuel López Obrador y el gobernador de Nuevo León, Samuel García, por la posible instalación de una fábrica de la empresa automotriz Tesla en ese estado, y la cual necesita mucha agua para funcionar.

De hecho, esa circunstancia causó un gran problema en Alemania.

Al inicio el presidente López Obrador dijo que no se haría la fábrica porque no se tiene agua, pero el gobernador regiomontano opinó que no se debe perder esa inversión tan importante para el país.

“Huachicoleo” de agua dulce

Asimismo, el doctor Krotz habló del “huachicoleo” de agua dulce en varios lugares del Estado de México el año pasado, para venderlo a quienes no tienen.

En el caso de Yucatán se refirió al tema de los cenotes, que se promueven como una belleza estética y atractivo turístico, pero que son tema de conflicto como patrimonio natural con las grandes granjas productoras de animales.

Según expuso, en Mérida hace no tanto tiempo todavía había aljibes y en colonias relativamente céntricas como la García Ginerés se tenían veletas que servían para extraer agua de pozo para el riego y limpieza, esos elementos han desaparecido mientras que las fugas de agua se han vuelto omnipresentes, incluso en arterias recién arregladas se ven fugas del líquido.

Se tienen problemas cotidianos que ayudan a entender el problema mundial del agua, dijo.

Las noticias de la escasez de agua, la sequía y la falta del líquido en ocasiones contrastan con el exceso a causa de abundante lluvia y los ríos salidos de sus cauces, acontecimientos que cada vez son más catastróficos y frecuentes, apuntó.

Luego precisó que llamar a la Tierra el planeta azul se debe a que la mayor parte de su superficie es acuática, con 30% de tierra y 70% de agua, pero de toda el agua del planeta solo el 3% es de agua dulce y una parte considerable no existe en forma líquida, sino en glaciares, formas fósiles y subterráneas.

La búsqueda de agua en otros planetas es una visión muy optimista, algunos piensan que si hay agua en otros planetas podremos seguir con el cambio climático, que tenemos un posible plan b, expresó.

El catedrático, manifestó que en el siglo XIX las grandes guerras se hicieron por el carbón y el hierro, en el siglo XX por el petróleo y en el siglo XXI “parece que serán por el agua dulce”.

También se refirió a la discusión entre Sudán y Sudán del Sur por los grandes yacimientos de agua dulce en la región que fueron hallados, y la necesidad de agua de las empresas mineras en todas partes.

Esto último incluye a América Latina, donde la mayor parte de las empresas son ahora extranjeras