En la puerta de su casa, el investigador y astrónomo Eddie Salazar Gamboa permitió a decenas de niños y adultos observar el eclipse de sol a través de telescopios con filtros especiales Credit: Iris Ceballos Alvarado
En la puerta de su casa, el investigador y astrónomo Eddie Salazar Gamboa permitió a decenas de niños y adultos observar el eclipse de sol a través de telescopios con filtros especiales Credit: Iris Ceballos Alvarado
En la puerta de su casa, el investigador y astrónomo Eddie Salazar Gamboa permitió a decenas de niños y adultos observar el eclipse de sol a través de telescopios con filtros especiales Credit: Iris Ceballos Alvarado
En la puerta de su casa, el investigador y astrónomo Eddie Salazar Gamboa permitió a decenas de niños y adultos observar el eclipse de sol a través de telescopios con filtros especiales Credit: Iris Ceballos Alvarado
En la puerta de su casa, el investigador y astrónomo Eddie Salazar Gamboa permitió a decenas de niños y adultos observar el eclipse de sol a través de telescopios con filtros especiales Credit: Iris Ceballos Alvarado
En la puerta de su casa, el investigador y astrónomo Eddie Salazar Gamboa permitió a decenas de niños y adultos observar el eclipse de sol a través de telescopios con filtros especiales Credit: Iris Ceballos Alvarado
En la puerta de su casa, el investigador y astrónomo Eddie Salazar Gamboa permitió a decenas de niños y adultos observar el eclipse de sol a través de telescopios con filtros especiales Credit: Iris Ceballos Alvarado
En la puerta de su casa, el investigador y astrónomo Eddie Salazar Gamboa permitió a decenas de niños y adultos observar el eclipse de sol a través de telescopios con filtros especiales Credit: Iris Ceballos Alvarado
En la puerta de su casa, el investigador y astrónomo Eddie Salazar Gamboa permitió a decenas de niños y adultos observar el eclipse de sol a través de telescopios con filtros especiales Credit: Iris Ceballos Alvarado
En la puerta de su casa, el investigador y astrónomo Eddie Salazar Gamboa permitió a decenas de niños y adultos observar el eclipse de sol a través de telescopios con filtros especiales Credit: Iris Ceballos Alvarado
En la puerta de su casa, el investigador y astrónomo Eddie Salazar Gamboa permitió a decenas de niños y adultos observar el eclipse de sol a través de telescopios con filtros especiales Credit: Iris Ceballos Alvarado
En la puerta de su casa, el investigador y astrónomo Eddie Salazar Gamboa permitió a decenas de niños y adultos observar el eclipse de sol a través de telescopios con filtros especiales Credit: Iris Ceballos Alvarado
MÉRIDA, Yucatán.— Con asombro y emoción experimentaron niños y adultos el eclipse de sol que se vio de manera parcial en Yucatán, y que al observar por medio de telescopios los llevó a decir expresiones como “que padre” y “se ve muy bonito”.
Algunos amigos, vecinos y familiares del investigador y astrónomo Eddie Salazar Gamboa, se reunieron a las puertas de la casa del mentor para realizar la observación del eclipse con grandes telescopios, que permitieron observar el fenómeno a plenitud.
No faltó quien pasara por el lugar, y al ver que se realizaba la observación se detuvieron y pidieron la oportunidad de ver el fenómeno en los telescopios con filtros especiales para la ocasión.
Por supuesto, se les dijo que sí, y observaron asombrados “cómo la luna se comía al sol”.
Desde poco antes de las 11:30 de la mañana, Eddie Salazar apoyado por varios estudiantes y exalumnos sacó a las puertas de su hogar en la colonia San Esteban dos telescopios de gran alcance, los cuales fueron graduados para ir observando el fenómeno. Cada determinado tiempo había que ajustar los telescopios dado el movimiento del sol y la luna en el cielo, pero todos los que ahí se encontraban pudieron apreciar el eclipse de sol.
Varios niños que estuvieron presentes fueron los que más asombro mostraron.
Una pequeña que no alcanzaba el lente ocular del telescopio fue cargada por su hermano mayor para poder observar el fenómeno.
Luego tocó el turno al hermano, quien con una gran sonrisa dijo que el sol se veía “grandote”.
Una adolescente que realizó la observación preguntó si era normal que se viera un punto negro sobre el sol.
Le explicaron que sí, que son partes de las manchas que tiene el sol, y que con los telescopios de gran alcance se pueden visibilizar.
Durante poco más de dos horas la mayoría tuvo oportunidad de observar el fenómeno a través de los telescopios varias veces, y también usaron lentes especiales, y un pequeño usó una caja estenopeica para ver el eclipse mediante el reflejo en el piso.
De igual manera observaron que bajo las ramas de algunos árboles se proyectaba el fenómeno.
Fue a las 12:35 del mediodía cuando el eclipse llegó a su momento máximo en Mérida, que fue del 52 %, es decir la luna sólo cubrió al sol en un 52 %, razón por la que los rayos del sol nunca dejaron de sentirse, pero el “gran mordisco” que la luna dio al astro rey cautivó a todos los que lo vieron.