La designación de las diputaciones plurinominales en el país se ha convertido en un fraude a las constituciones federal y de los estados, afirmaron Bárbara Torres Méndez y Javier Martín Reyes, especialistas en temas constitucionales y electorales.
Los partidos, dijeron, ya “le dieron la vuelta” a ese asunto, para lograr “mayorías artificiales” que les dan la llave para hacer las reformas que quieran, incluso las constitucionales, contra lo que establece la misma Carta Magna.
“La ley dice que ningún partido debe tener más de 300 diputados (de los 500 que integran la Cámara Baja), y ninguno más del 8% de diferencia entre sus votos y los escaños a ocupar; estas son las limitantes para evitar la sobrerrepresentación”, recordó Bárbara Torres.
Martín Reyes advirtió que “los partidos cometen fraude a la Constitución usando esquemas legales”.
Bárbara Torres Méndez y Javier Martín Reyes, especialistas en temas constitucionales y electorales, advirtieron que con sus “estrategias deliberadas” los partidos políticos hacen lo contrario de lo que se buscaba con la creación de las diputaciones plurinominales.
Ambos especialistas participaron el pasado jueves 27 en el webinario de la serie “Democracia y elecciones, reflexiones en 2024”, vía Zoom, con Nadia Janet Choreño Rodríguez como moderadora con el tema de “La sobrerrepresentación en el nuevo Congreso”, que según sus exposiciones, también se aplicaría a los Congresos de los Estados.
Bárbara Torres recordó que la Cámara de Diputados la integran 500 legisladores, 300 electos por el voto directo de los ciudadanos y 200 plurinominales.
En la Cámara de Senadores hay 96 senadores que ganaron sus elecciones y 32 que quedaron en segundo lugar representando a cada una de las entidades federativas, señaló.
En la Cámara Baja se incluyó primero en 1977 a 100 plurinominales o de representación proporcional y luego agregaron otros 100, “que en total hoy los 200 salen de los votos de los derrotados, para darle representación a la pluralidad de la sociedad. Con esto se acabó el control que durante muchos años tuvo el PRI”, añadió.
Los mismos priistas, dijo, cedieron y establecieron normas para que ya nadie tenga la mayoría calificada o total, con las dos limitantes que se mencionan al principio.
Martín Reyes señaló que la integración de legisladores plurinominales tenía como fin que “ninguna fuerza pública tuviese la llave para quitar los candados a la Constitución y hacer lo que quieran, imponiendo la mayoría calificada.
O sea, se requiere el voto de al menos las dos terceras partes como mayoría calificada para hacer cambios a la Constitución o nombramientos.
Durante mucho tiempo así funcionó, no fue problemático, ningún partido tenía por sí solo la mayoría calificada, dijo.
Pero, continuó, los partidos le buscaron la vuelta, los mismos tribunales con sus interpretaciones, y en 2007 empezaron a cambiar, incluso en los mismos institutos electorales en la asignación de los plurinominales.
Un ejemplo de esas estrategias es Mario Delgado, hoy líder nacional de Morena y siempre morenista, pero lo hicieron pasar como legislador del PT.
Así se prestan personajes entre partidos, con lo que disfrazaban el rebase de los topes y la sobrerrepresentación, expuso.
De esta forma, recalcó, se comete un fraude a la Constitución, pero con esquemas legales que tienen la finalidad abiertamente contraria a la que se tenía cuando se creó; por eso hoy se habla de que incluso Morena y sus aliados podrían tener el 74% de la Cámara Baja, aunque parezca absurdo.
El egresado de la UNAM, autor de libros de reformas y quien ha estado en las coordinaciones de tribunales electorales, comentó que también tienen mucho que ver en esto las coaliciones, que antes se integraban como un solo instituto político, incluso con un solo emblema que los representaban en las boletas y luego se repartían los votos.
Ahora hoy cada partido se representa aun en alianza y captan sus propios votos para tener sus escaños en la Cámara.
“Son estrategias deliberadas de los partidos para darle la vuelta al asunto y cometer fraude a la Constitución; luego viene el problema de las interpretaciones en los tribunales”, citó.
Bárbara Torres, especialista en Derechos Humanos, egresada de la UNAM, consultora en derecho constitucional y exfuncionaria del INE, agregó que a este problema se suma la aplicación del sistema por los mismos institutos electorales, donde parecen haber perdido de vista el objetivo real por el que se crearon los plurinominales, lo distorsionan y viene lo inevitable: la sobrerrepresentación que hoy se ve.
En nueva intervención, Martín Reyes mencionó que así es como se explica por ejemplo que el PVEM con votos al final pudiera tener más diputados que el PAN.
Lo curioso en este caso, en opinión del especialista, es que al principio quienes más exigían tener presencia como plurinominales, eran los partidos de izquierda por estar en contra de las sobrerrepresentaciones que tenía el PRI, hoy es al revés.
Ambos especialistas coincidieron en que sí tienen razón los que hablan de la necesidad de una reforma electoral, esto se ha dicho desde gobiernos anteriores, sobre todo para reducir el número de diputados, para bajar lo que cuesta la Cámara,
Ahora no debería ser tanto en cuanto a la desaparición del instituto, sino de cambiar los sistemas como este de los plurinominales, dijeron.— DAVID DOMÍNGUEZ MASSA
