El gobernador electo de Yucatán, Joaquín Díaz Mena, acompañado de su esposa, la maestra Wendy Méndez Naal, visitó Dzitox, Chichimilá e Izamal, para continuar sus giras de agradecimiento y seguir escuchando a la gente, con miras a sumar sus inquietudes y peticiones al programa de trabajo que guiará sus pasos durante su gestión al frente de la entidad.
En Izamal escuchó a un grupo de amigos y familiares de Vero (V. C. T.) que se acercó al gobernador electo para “exigir justicia” en torno al fallecimiento de la joven que, explicaron, presuntamente presentaba lesiones de golpes y maltrato físico.
“Vero tenía varios golpes ocasionados por su pareja, quien es médico forense y que no fueron reportados en la autopsia, además, ya no hay detenidos”, afirmaron.
Díaz Mena escuchó a este grupo que, con pancartas en mano, exige una nueva autopsia para el esclarecimiento de los hechos por las presuntas irregularidades en la investigación, y externó su solidaridad con los manifestantes, comprometiéndose a revisar los hechos.
En Izamal, también reconoció el compromiso a favor de la transformación.
“Esta es una visita de agradecimiento, pero habrá muchas más visitas para recorrer las comisarías, para trabajar por Izamal y vamos juntos a sacar adelante a esta ciudad, para que sea una de las mejores”.
Durante la gira en Dzitox, aseguró, “vamos a trabajar fuerte por Chichimilá y por todas sus comunidades” y aludió al tema de salud, señalando que se ayudará a los adultos mayores, quienes podrán contar en su propia casa con la visita de enfermeros para abrirles un expediente y tomar nota de los medicamentos que usan, a fin de que no les hagan falta.
El gobernador electo enfatizó que con Claudia Sheinbaum firmará el acuerdo por la discapacidad, para que la pensión llegue a todas estas personas en Yucatán, y lo mismo hará con el IMSS-Bienestar, “para mejorar la atención a nuestros ciudadanos; desde los Centros de Salud, para que tengan medicamentos, hasta el nuevo hospital O’Horán que está construyendo el presidente López Obrador”.
En Chichimilá agradeció a quienes votaron, a los que cuidaron casilla y a los que, “casa por casa, fueron a convencer a la gente que Yucatán merecía un cambio, con un gobernador que sea de pueblo como ustedes; que haya vivido, que haya crecido en un pueblo como Chichimilá, y por eso vamos a atender a las familias, porque para que un gobernante te atienda es necesario que te entienda”.
En los tres municipios, Díaz Mena reconoció la influencia que tuvieron en su triunfo las acciones del presidente Andrés Manuel López Obrador a favor de las y los yucatecos y el interés de la presidenta electa, Claudia Sheinbaum Pardo, en apoyar firmemente el desarrollo de la entidad y ante líderes y pobladores de los tres municipios.
“Lo que sigue ahora es precisamente que trabajemos como nos comprometimos en la campaña”.

El conflicto legal por el reclamo del pago de comisarios del municipio de Tizimín, correspondiente a su remuneración como asistentes en la administración municipal, que derivó en una amonestación al Presidente Municipal por parte del tribunal Electoral del Estado de Yucatán, plantea la necesidad de una reorganización política y administrativa en la demarcación más extensa del estado de Yucatán, debido al oneroso gasto que significa atender las necesidades y dotar de servicios a ochenta y seis comunidades, cuyo desarrollo está limitado a las restricciones que impone el presupuesto asignado a la jurisdicción ganadera.
El municipio de Tizimín compromete una extensión de 3,750 kilómetros cuadrados, con asentamientos comunitarios que van desde modestas poblaciones con una treintena de familias como Xbohón, hasta localidades como Chan Cenote o El Cuyo, que alcanzan más de tres mil pobladores, cuya demanda de servicios y de infraestructura social, les impone la necesidad de enfrentar rezagos y asumir como forma de vida la improvisación. La mayoría de las comisarías recurren a la cabecera municipal a abastecerse de suministros, lo que les representa un mayor costo de vida.
Pese a que se redujo la extensión de la demarcación de Tizimín por la determinación legal en una disputa limítrofe con el estado de Quintana Roo, el municipio ganadero cuenta con comisarías como Popolnah y El Cuyo, situadas a más de ochenta kilómetros de distancia de la cabecera municipal, que por cuestión de su ubicación y las condiciones de sus carreteras, enfrentan problemas de abasto y carestía de productos para su desarrollo, amén de la limitación de la atención de las autoridades municipales, restringidas en sus posibilidades por el imperativo del costo de transportación para manteamiento y dotación de servicios indispensables.
A raíz de las condiciones de desventaja que enfrenta El Cuyo, único puerto del municipio de Tizimín, para competir en la oferta turística con San Felipe y Río Lagartos, desde el siglo pasado, se fomentó una iniciativa para gestionar la cesión de la parte extrema noreste de la demarcación y convertir a la zona costera en un nuevo municipio (como sucedió con Playa del Carmen y Tulum en Quintana Roo). La respuesta a bote pronto de quien estaba al frente del Ayuntamiento del municipio ganadero fue “no podemos ceder nuestra salida al mar”, como si se tratara del estrecho de Ormuz en el Golfo Pérsico, considerado estratégico para la salida de petróleo en el Oriente Próximo.
Cabe mencionar que, a raíz de un reacomodo político administrativo, en 1853 se separó San Felipe (lugar de origen del Gobernador electo) del municipio de Panabá, cuya fundación derivó de una estancia de pescadores identificada como Actam Chulep y, años después, en 1935, se convirtió en el municipio más joven del estado de Yucatán. Fue a raíz de esa disposición oficial, que la población de EL Cuyo (finca maderera y chiclera identificada como El Cuyo de Ancona), inició el reclamo de otorgarle la condición de municipio libre, con la finalidad de disponer de un presupuesto que le permitiera aprovechar sus recursos naturales y superar las condiciones de aislamiento que ha enfrentado por décadas.
En la actualidad El Cuyo carece de servicios elementales para el abasto de perecederos, carece de una sede administrativo y, pese a que ha logrado un crecimiento demográfico y urbano en los últimos años, la carestía es una limitante para desarrollar su potencial turístico. Complementariamente, para las finanzas del Ayuntamiento de Tizimín, resulta gravoso atender las necesidades de ese puerto en plena transformación como extensión del norte de Quintana Roo, por lo que se sigan padeciendo rezagos sociales y una marcada polarización política.
Popolnah, en el extremo Sureste el municipio de Tizimín, es otra comisaría aislada de la demarcación situada a más de ochenta kilómetros de la cabecera municipal, fue una población fundada por el presidente Adolfo López Mateos, a finales de los años cincuenta del siglo pasado (1958), para darle asentamiento a familias de la zona periférica de Valladolid. En un inicio conocida como Nachi Cocom, esta comunidad en la actualidad depende económicamente de la zona norte de Quintana Roo, por la oferta de trabajo en hoteles y el suministro de productos típicos, en las ciudades de Cancún, Puerto Morelos y Playa del Carmen.
La disposición, conforme a la Ley de los Municipios de Yucatán, de renumerar la función de los comisarios del municipio de Tizimín, representa un gasto mensual cercano a los 650 mil pesos, lo que compromete la respuesta a las necesidades de atención en la demarcación más extensa y más poblada después de la capital, cuya extensión corresponde al once por ciento de la geografía estatal, por lo que se hace recomendable un reacomodo político y administrativo de la jurisdicción ganadera, para alcanzar el bienestar y la justicia social en el Noreste de la península de Yucatán